Despistes…

ABC, Madrid, 6-3-56

Desde Sudáfrica escribe don José Salas y Guirior:

Decía el Marqués de Santillana que “en azúcar muy poca, yace mucho dulzor”.

Y al final insiste así: “Era el profundo sabor de las cosas mínimas. Como el de las mujeres pequeñas, tan dulces como en los versos del Marqués de Santillana”.

Aunque el Marqués de Santillana está considerado el primer poeta del siglo XV, fue don Juan Ruiz, arcipreste de Hita, quien en el cántico 1610 del Libro del Buen Amor dice:

“En pequeña jirgonza yace gran resplandor,

en azúcar muy poco yace mucho dulzor”.

Las riberas del Eo es un periódico de información galaico-asturiano. Jesús Otero Pérez escribe en él:

“Fidalgo Villaveiran, tan excelente amigo como gran pedagogo e investigador, anda estos días tras la vida intensa de un asturiano ilustre, Juan del Llano Ponte, que en 1864 hacía suya la frase del famoso Azorín: “Viajar y ver”.

Genial clarividente don Juan del Llano Ponte, porque Azorín nació en Monóvar, Alicante, en 1874.

Nueva España, Huesca, 24-2-55

Título: HA FALLECIDO A LOS 87 AÑOS EL FAMOSO ESCRITOR Y DIPLOMATICO PAUL CLAUDEL

El texto de la necrológica repasa la vida del escritor, y detalla: “Siguiendo simultáneamente su carrera literaria, su vida se vio grandemente afectada por su conversión al catolicismo cuando tenía noventa y un años”.

 

Sin embargo, Paul Claudel murió a los ochenta y siete años (como dice el título).

 

Nota necrológica publicada en La voz de España, 22-12-53

“Con una imponente manifestación de duelo se han celebrado en Vera de Bidasoa las honras fúnebres de quien fuera en vida destacado artista, don Ricardo Baroja (q.e.p.d.). Renovamos nuestro pésame a sus deudores”.

 

La Voz de Asturias, Oviedo, 28-2-54

Nota de Ricardo Eguren: “…digo a los adinerados que tienen pensamientos de hombre con corazón generoso, que deben fijarse en aquella poesía de Gustavo A. Bécquer, cuando dice: “Cómo se pasa la vida, cómo se viene la muerte, tan callando”.

 

De acuerdo, hay que fijarse en esa hermosa poesía, para darse cuenta de que se encuentra en las “Coplas de Jorge Manrique por la muerte de su padre”, escritas en 1476.

 

(Fuente: E. Acevedo. Enciclopedia del despiste nacional)