“La perra”, de Pilar Quintana, a la luz del mito y la razón

Por Óscar Lizarazo (desde Colombia)

Para nosotros, las personas que vivimos en la urbe, lanzar la mirada hacia los horizontes de la periferia, hacia los rincones donde, posiblemente, esté llegando lentamente la luz de la civilización (esa luz que al parecer pretende entrar a la fuerza), nos muestra la convivencia que empieza a establecerse entre mito y razón, que permanecen en una tensión constante en su llegada a la selva. Es decir, la lógica que trata de plantear la racionalización, se enfrenta con el lugar de origen del mito: el retorno a lo natural. En este orden de ideas, lo que en realidad sucede es que la selva se rige bajo su propia lógica, una lógica indomable e inesperada; pues en la modernidad aún no se logra una domesticación o racionalización de la naturaleza de lo salvaje que logre identificar las coordenadas donde se hallen sus principios de funcionamiento concretos. Por lo tanto, en este espacio existe una tensión constante entre mito y razón que, dentro de lo natural, pretenden arrojar una respuesta ante los acontecimientos que suceden y estos se convierten, particularmente, en formas de configuración de la realidad, allí mito y razón compiten para ganar un espacio.

     Una de las formas que tenemos las personas que vivimos en la urbe de acercarnos a estos lugares inhóspitos donde se halla esta tensión constante, es mediante el hecho literario de la novelística. Tal es el caso de la novela La perra, de la escritora colombiana Pilar Quintana, pues en ella asistimos a la historia de Damaris y su vida en la costa del pacífico colombiano. En esta novela hay una relación problemática ante la imposibilidad biológica (Damaris no puede quedar embarazada), que se piensa desde el punto de vista científico y la respuesta a través del mito, que es la búsqueda para hallar un sentido lógico ante lo que está aconteciendo y pensar en una posibilidad de concebir que sea donada por la misma dadora de la vida: la naturaleza. Al respecto de la búsqueda de la lógica dentro de la naturaleza, el mito no tiene una repuesta cuantificable, sino cualitativa; al respecto nos señala Gadamer: “La imagen científica del mundo se comprende a sí misma como la disolución de la imagen mítica del mundo. Ahora bien, para el pensamiento científico es mitológico todo lo que no se puede verificar mediante experiencia metódica.” (1997, p.14). Como bien lo observamos al acercarnos a la novela, ante la inexistencia de una respuesta metódica y científica, se contrapone la solución mística: la relacionada con el mito y el origen y su poder adquisitivo, como lo podemos observar en la novela de Pilar Quintana:

El jaibaná vio a Damaris durante largo tiempo. Le dio bebedizos, le preparó baños y sahumerios y la invitó a ceremonias en las que la ungió, la frotó, le fumó, le rezó, le cantó. […] El verdadero tratamiento consistía en una operación que le haría a Damaris, sin abrirla por ninguna parte, para limpiar los caminos que debían recorrer su huevo y el esperma de Rogelio… (Quintana, 2018, p.23).

     Ante una imposibilidad biológica se extiende una respuesta mítica. Lo que, a todas luces, puede demostrar que parte de la racionalidad que pretende entra en la configuración del espacio, es detenida por la lógica de la selva, por el lugar del mito. Sin embargo, como lo planteaba Gadamer, no es que razón y mito se hallen ante una relación imposible, sino que, es a través del mito donde la razón se halla desencantada, no por sí misma. Es decir, el logos, no halla una respuesta racional solo por su fuerza cualitativa y metódica, sino que también en la experiencia metódica descubre otra lógica que dialoga con el mito, pues este es la base primigenia de toda la civilización; ante el mito del origen se descubre la racionalización de las formas del mundo, incluso, de las relaciones teológicas con lo humano. Al respecto, dice Gadamer:

El paso del mito al logos, el desencantamiento de la realidad, sería la dirección única de la historia solo si la razón desencantada fuese dueña de sí misma y se realizara en una absoluta posesión de sí. Pero lo que vemos es la dependía efectiva de la razón del poder económico, social, estatal. La idea de una razón absoluta es una ilusión. La razón solo lo es en cuanto que es real e histórica. (Gadamer, 1997, p. 20).

Por lo anterior, la razón no encuentra su sentido más que el uso instrumental y, sin embargo, se configura a través de la experiencia mítica de los personajes y sus relaciones con las cosas con las que habitan. Lo que quiere decir que la manera mítica es una manera de respuesta lógica. Y la manifestación de lucha contra la lógica de la selva. En una trasposición con el discurso macondiano de la obra de García Márquez, nos encontramos que: “El tratamiento místico-mítico de la caída de los pájaros muertos en el pueblo. Al no encontrar una explicación racional u objetiva, el párroco descifra la lluvia de pájaros muertos como una secuela del paso por el pueblo del Judío Errante.” (García, 2016, p. 578). Lo anterior incluso apunta a una idea de verdad profesada a través del mito, por lo que los habitantes de Macondo empiezan a creer en el discurso de lo mítico, es por la resonancia de carácter de verdad que esta posee; lo que quiere decir, que esta es su respuesta lógica y racional ante tal hecho. Pues, al no hallar los suficientes elementos que faciliten una experiencia metódica cuantificable, la experiencia sigue argumentando el supuesto mítico, pues es la representación viva del hecho de la muerte de los pájaros.

     En La perra, sucede algo similar ante estas desgracias tanto maritales como familiares. Todas las desgracias e infortunios parecen ser como en la Grecia antigua, una imposibilidad de escapar del destino asignado por los dioses. He aquí, que no haya una respuesta racional ante esta, más que la presencia de una actividad paranormal. Como observamos en la novela:

La gente del pueblo decía que tantas desgracias seguidas no eran normales y tenían que ser obra de algún envidioso que les había echado una brujería. Preocupados, los tíos llamaron a Santos y ella les hizo una limpieza a la casa y a todos los miembros de la familia, pero la situación no mejoró. (Quintana, 2018, p. 35).

Para Damaris y para Rogelio, aunque más para ella que para él, una respuesta racional implica un darse cuenta de, caer en cuenta de la naturaleza de cada uno, lo que al final de cuentas resulta absolutamente triste y problemático. Pues, esto ya sobrepasa incluso miradas estéticas, la relación de la naturaleza con Damaris es la misma: es una mujer fuerte como la selva, grande y exuberante como ella; por lo tanto, el espacio se relaciona mucho con lo mítico y lo simbólico. Como bien se ha reiterado, la imposibilidad de concebir hijos que tiene Damaris entra en tensión contra la naturaleza, pues ella está en ese constante ejercicio: la naturaleza crea y destruye y se problematiza con Damaris, pues al parecer ella solo tiene la capacidad de destruir y, además es configurada por el discurso machista, como “una piltrafa de la naturaleza” debido a que ni siquiera posee el don que esta misma tiene: dar vida. Aquí la naturaleza también funciona como espejo de los personajes, pero no una proyección del espejo que reconfigura una noción estética de los personajes, sino más bien un reflejo y una consciencia de su misma animalidad o de su misma naturaleza – objeto de la selva. Al respecto García: “El espejo posee la propiedad de repetir, re-producir; es decir, una acción que no añade significación al objeto que reproduce, sino que solo devuelve una imagen por el tiempo de su exposición al objeto. (2016, p. 590).

     En este juego del espejo, asistimos a la caracterización de Damaris, a su observación de sí misma, pero también su reflejo en la perra (Chirli): en la perra como hija, luego como hembra que concibe, luego como madre. En estos espejos, solo se devuelve una imagen que golpea, que retumba. Una respuesta mítica de la naturaleza como dadora de vida, la cual puede ser la misma que le devuelva la esperanza a Damaris, cosa que, como vimos, es imposible. Observemos la novela: “Damaris se dio permiso de pensar que de pronto esta vez sí quedaría embarazada, pero a la mañana siguiente se rio de sí misma, pues ya había cumplido cuarenta, la edad en la que las mujeres se secan” (Quintana, 2018, p. 57).

     Es una constante observación de sí misma, y una esperanza náufraga de concebir que se une de nuevo al dolor, de dar cuenta de su naturaleza. Esto es:

Las tenía inmensas, con los dedos anchos, las palmas curtidas y resecas y las líneas tan marcadas como líneas en la tierra. Eran manos de hombre, las manos de un obrero en construcción o un pescador capaz de jalar pescados gigantes. (Quintana, 2018, p. 59).

Ahora bien, la metáfora alrededor de la perra, de la idea de la concepción, del paliativo como hija, también juega un papel mítico importante, pues no solo es alrededor del título de la novela, sino la razón de ser del amor y la locura de Damaris, que sin desviarnos mucho podría ser dionisiaca, ya que Damaris está embriagada por su realidad e imposibilidad, pero también disfruta del hecho de ser madre de la perra. Sin embargo, la fuerza de lo mítico contra la razón entra aquí también de manera evidente: hay un intento por la instrumentalización y domesticación de la naturaleza, y también alrededor de la naturaleza está la incertidumbre, las criaturas que habitan la selva y se chupan a quienes se encuentre. Es decir, la explicación de los fenómenos alrededor de la selva que se relacionan con los personajes y sus desventuras, tienen solo una respuesta metafórica y mítica, que, en cierta medida, es la manera de entender la función de la lógica de la selva. Lo que quiere decir que las licencias del discurso literario permiten entender los fenómenos en clave de lo mágico o lo fantástico y no dejan de ser conceptuales, es decir: “Expliquémoslo: el objeto representado por la metáfora sigue siendo absoluto o indeterminado, en la medida que no se puede reducir a un enunciado lógico-conceptual o a “la predecidibilidad exacta de los fenómenos”.” (Rivera, 2010, p. 158).

    Sin embargo, más allá de una respuesta exacta a los fenómenos, también implica un hecho muy importante: en las sociedades posmodernas periféricas, es decir, aquellas que, en relación al centro, no solo se encuentran alejadas geográficamente, sino incluso, de manera ideológica, por ejemplo: la selva, la zona rural o la isla donde lo que llamamos progreso se da más lento, tanto por la lejanía del lugar como por la concepción de industrialización dentro del espacio, en otras palabras la constante resistencia a que la naturaleza sea dominada o remplazada por la industrialización o la modernización instrumental y capital; es allí en estos lugares a donde apenas están llegando las visiones y la ideas de progreso alrededor del mundo, pues podría decirse que aún en estos sitios no se entiende de manera concreta el proyecto moderno, allí las reglas son otras, la formas de realización son otras, incluso más ligada con el destino; aún se erige el discurso mítico como la concepción de la realidad que llega de afuera. Lo que quiere decir que, en estas sociedades pensadas atrasadas en relación con el centro, poseen sus propias formas de creencias y de conceptualización y pensamiento, que están fuertemente ligadas con la cosmovisión ancestral. Diría Rivera:

Esto implica que los mitos pueden ser desencantados, pero no una metáfora que manifiesta abiertamente ser una ficción. En cualquier caso, el triunfo contemporáneo del desencantamiento no impide que sigan siendo muy útiles los procedimientos mediante los cuales en el pasado el mito ha hecho significativa la realidad. (Rivera, 2010, p. 149).

     Es decir, el mito no necesariamente configura un espacio desencantado por sí mismo, a esto también responden una cantidad de factores políticos, sociales y económicos. La metáfora, por ejemplo, del contexto al que es sometida Damaris como mujer, es la muestra de las ideas machistas que aún conviven en los discursos de la sociedad y la visión de patriarca con la aún se concibe a los lugares de la periferia. Lo importante del discurso literario está en la capacidad que tienen la metáfora y el discurso mítico de unir elementos heterogéneos y casi que distantes, y los hace convivir en un mundo donde todo funciona a partir del método científico. Esto, tal vez, con el fin de mostrar ciertas fallas en la lógica que se hacen evidentes al acercarnos a estos lugares y a estos personajes.

     Ahora bien, es probable que esta búsqueda de una respuesta lógica, en un espacio como la selva que, al parecer no acepta otra lógica más que la propia, puede llevar a los personajes al borde de la locura y la agonía que es una contraposición posmoderna de la belleza de la poética bucólica en donde la convivencia era armoniosa y amistosa. Ahora, asistimos a una relación violenta y problemática con la naturaleza, que arroja a los personajes a la sinrazón de dos maneras: quienes ven intervención de lo paranormal en lo que acontece y los que se entregan por completo a la naturaleza salvaje y se pierden en ella como en el caso de Damaris. Cruz Kronfly en “La aldea encantada” nos dice los siguiente:

La chifladura es, en consecuencia, el tema que se impone y que sigue. La medio–locura humana, la chifladura y el despiste pueden derivarse en ciertos casos del anacronismo, ya sea por anticipación visionaria del sujeto o por atraso mental o simbólico del mismo respecto de la época que le haya tocado en suerte. (Cruz, 2011, p. 4).

     Es este presupuesto lo que pudo haber sucedido con Damaris, al cometer el crimen con la perra y llegar al éxtasis total de todo lo sucedido. Ya no teme, ya es como la selva, indomable y fría y por eso se pierde, observemos:

Así que pensó que tal vez, debería irse al monte, descalza y a penas en su licra corta y su blusa de tiras desteñida, y caminar más allá de La Despensa, la estación de cultivo de los peces, los terrenos de la armada, los lugares que había recorrido con Rogelio y los que no habían llegado a conocer, para perderse como la perra y el niño de las cortinas de Nicolasito, allá donde la selva era más terrible. (Quintana, 2018, p. 108).

     Este es aparentemente el final de todo, como tal vez planteaba Cruz Kronfly, que la pérdida de la razón y el levantamiento de lo agorero sea la lógica de estos lugares. Sin embargo, más bien pienso que la relación de lo mítico y la razón, pese a convivir en una constante tensión, ambas, la razón a través del mito, crea otra concepción de la realidad, que más que estética es metafórica y, en ese sentido, dotada de más valor, pues es la manera de colocar una realidad llena de licencias retóricas y, por ende, si se quiere, lógicas y verídicas. Como planteaba Gadamer:

En el pensamiento griego encontramos, pues, la relación, entre mito y logos no solo en los extremos de la oposición ilustrada, sino precisamente también en el reconocimiento de un emparejamiento y de una correspondencia, la que existe entre el pensamiento que tiene que rendir cuentas y la leyenda transmitida sin discusión. (Gadamer, 1997, p. 27).

    Es una relación dialógica y si quiere absolutamente estética. El mito, sigue siendo la base, incluso ejemplificada de la razón.

REFERENCIAS:

Cruz Kronfly, F (2011) La Aldea encantada. Revista Cronopio, (21)

García, Dussan, E. (2016) La identidad social en Colombia y el Macondismo. Revista Signa (25), p. 573 – 594

Hans-Georg, G. (1997) Mito y Razón. Ediciones Paidós Ibérica, S.A: Barcelona.

Quintana, P. (2018). La perra. Penguim Random House: Bogotá

Rivera García, A. (2010) Hans Blumenberg: mito, metáfora absoluta y filosofía política. Ingenium. Revista de Historia del Pensameinto Moderno, (4), p 145- 165

La biografía de Philip Roth, cancelada

Tres años después de la muerte de Philip Roth, la editorial norteamericana W. W. Norton frenó la distribución de su biografía -y todo tipo de publicidad sobre la obra-. ¿El motivo? Las acusaciones de abusos sexuales, incluyendo al menos dos violaciones, surgidas contra el autor de la biografía de Roth, Blake Bailey.

La biografía se había publicado en Estados Unidos el 6 de abril y dos semanas después llego a la clasificación de los libros más vendidos. Bailey trabajó durante años en Philip Roth: The Biography, con acceso a documentos de archivo, cartas, diarios, amigos y parientes del escritor.

“Las acusaciones que le conciernen son graves”, afirmó W. W. Norton, tomando la insólita decisión de frenar la venta de un libro por el que había pagado un anticipo de seis cifras: tras los 50.000 ejemplares de la primera edición, una segunda tirada de 10.000 se frenó, y con ella las actividades promocionales, las entrevistas y las giras para dar a conocer la obra.

Las acusaciones son varias. La más reciente, de 2015, fue formulada por una ejecutiva editorial que dijo a la prensa haber sido violada tras quedarse a dormir en casa de Dwight Garner, el crítico literario del diario, que había invitado después de la cena también a Bailey. Otras acusaciones se remontan a los años 90, cuando el biógrafo era profesor de inglés en Nueva Orléans: tres alumnas, entonces adolescentes, dijeron haber recibido atención morbosa de parte del docente, que luego las sedujo de más grandes. Una de ellas lo acusó, además, de violación.

Bailey, por su parte, afirmó que se trata de acusaciones “categóricamente falsas y difamatorias”. La marcha atrás de la editorial sigue en pocos días a la decisión de la agencia literaria que lo representaba, The Story Factory, de cortar también la relación con él. Bailey -autor de biografías de escritores como Richard Yates y John Cheever- había sido contactado por Roth seis años antes de su muerte, en 2012.

Al parecer, Roth pensaba en su biografía ya desde 1996, cuando su exmujer, Claire Bloom, lo destrozó en sus memorias, “Leaving a Doll’s House”. Pero el trabajo de Bailey recibió críticas divididas: para Cynthia Ozik era una “obra maestra literaria”, en tanto para otros surgieron dudas y cierto malestar por el relato sobre la compleja relación de Roth con las mujeres.

¿Cómo empieza Philip Roth: The Biography?

Aquí presentamos el comienzo del primer capítulo, en su versión original.

“DURING A TRIP TO ISRAEL, IN 1984, ROTH TOOK HIS friend David Plante—a gay, gentile writer—to the Orthodox Quarter of Jerusalem, Mea She’arim, where the two stood on a corner watching Hasidim milling about in their black coats and hats, the boys with their heads shorn except for long side curls. Almost everyone, young and old, wore thick eyeglasses. “You could be in a shtetl in Poland in the eighteenth century,” said Roth, whose grandparents had grown up in such a place. One Hasid passed by with a towel over his shoulder, and the writers followed to where the man met other Hasidim for their afternoon bath. “Wait till I get this around,” Roth chuckled to his companion, “—Plante standing outside a bathhouse trying to pick up a Hasid.”
For Roth, levity was better than nostalgia in the face of this living reminder of his family origins. He could hardly remember his grandparents ever speaking of the old country, of the people they’d left behind, and was left to surmise that the shtetls of Galicia weren’t really like the Broadway version of Sholem Aleichem, what with winsome Jews “singing show tunes that brought tears to your eyes” as Roth put it. His father’s parents came from an especially bleak corner of that bygone world—Kozlów, near the city of Tarnopol, which is perhaps best remembered (among Jews anyway) as the site of the Khmelnytsky Uprising in the seventeenth century. Throughout the Middle Ages, Polish landowners had employed Jewish agents to collect rents and taxes from the peasantry, who meanwhile were reminded every Sunday, in church, that the Jews had killed Christ. “Pole, Yid, and hound—each to the same faith bound,” read the legend commonly nailed to trees where a Pole, Jew, and dog had been hanged. Almost every Jew in Tarnopol was killed or expelled in the massacre, and the city itself was burned to the ground.
By the nineteenth century, Galicia was the northernmost province of the Austro-Hungarian Empire, whose 1867 constitution allowed freedom of religion and equal rights for all subjects. Such liberality did little to improve the lot of Galician Jews, however, whose population exploded with refugees fleeing pogroms in neighboring Russia. Some fifty thousand a year died of starvation, and by the 1880s Galicia had both the highest birth and death rates among the old Polish territories, with only half its children living to the age of five. “Often the relations between the social strata of the shtetl came to little more than a difference between the poor and the hopelessly poor,” wrote Irving Howe. Galician Jews usually lived amid a welter of grim huts and cobbled streets winding every which way to a crowded marketplace—a dreary insular world menaced by disorderly gentiles. Solace was found in ritual and piety. A good Jew’s life was finely regulated by 613 mitzvoh, commandments, everything from reciting blessings for one’s homely pleasures to lighting candles and slaughtering chickens just so. Children were cowed with tales of dybbuks and golems, their marriages were arranged, their baser impulses rigorously suppressed. No wonder the more intelligent among them learned to laugh at the wretched way God’s chosen people saw fit to live.
The law was embodied by rabbis, and one of these in Kozlów was Roth’s great-grandfather, Akiva, who also had a reputation as a storyteller. His son Alexander, called Sender, was studying to be a rabbi when he married, in 1886, Bertha Zahnstecher, whose Flaschner connections on her mother’s side would stand the family in good stead once they came to America. Over the course of twenty-five years, Bertha bore nine children with Sender—two of whom, Freide and Pesie, died in infancy; of the surviving seven, Philip Roth’s father, Herman, was the first to be born in the New World.” […]

Capítulo 2 

“AMONG THE GALLING ASPECTS OF ROTH’S PORTNOY FAME was the general perception that the hero’s archetypal Jewish mother, Sophie, was based on Bess Roth. Both Philip and Sandy remembered their home lives—at least during the later years of their growing up—as nothing if not conventional and decorous, largely thanks to their mother’s example: they seldom raised their voices; the boys had nice manners and used profanity so rarely that Sandy never forgot his mortification the night he came home from the navy and excitedly said “fuck” while regaling his parents in the kitchen. As Philip icily noted (in so many words) on more than one occasion, “Bess Roth was never depicted as the overbearing, domineering Sophie Portnoy, nor was the overbearing, domineering Sophie Portnoy intended to depict Bess Roth.

“The truth is complicated, and at other times Roth conceded that Sophie Portnoy was somewhat modeled on the more “suffocating” mother his older brother had known as a little boy, when Bess was younger, poorer, and under a strain. Indeed Sandy would go so far as to claim, late in life, that his “spirit [had been] broken” by his mother—who let it be known, both tacitly and not, that her love was contingent on his meeting a series of subtle, exacting demands. Offhand, he remembered the time Bess and her friend Mrs. Kaye took their boys on the number 14 bus to see a movie downtown: Sandy wanted to hold his own nickel like Mrs. Kaye’s son, but his mother made him beg for it, then scolded him—“I told you I should have it!”—when he couldn’t fetch it quickly enough from his pocket.”

“To Paradise”, de Hanya Yanagihara, en enero 2022

“To Paradise”, nueva y esperada novela de Hanya Yanagihara, autora de “La gente en los árboles” (2013) y “Tan poca vida” (2015), se publicará el 11 enero de 2022 en simultáneo en todo el mundo.

En “To Paradise”, Yanagihara -escritora norteamericana de origen hawaiano, que vive en Nueva York pero nació en Los Angeles en 1974- abraza tres siglos y tres versiones diferentes de la historia estadounidense, hablando sobre familia, amantes, pérdidas y la inasible promesa de la utopía.

En una versión alternativa del Estados Unidos de 1893, Nueva York integra los Estados Libres, donde las personas pueden vivir y amar a quien quieran (o así parece). El joven retoño de una ilustre familia se niega a comprometerse con un digno cortejante, atraído por un fascinante profesor de música sin medios.

En una Manhattan de 1993, asediada por la epidemia de sida, un joven hawaiano vive con su pareja, mucho mayor y mucho más rico, ocultando su dura infancia y el destino de su padre.

Y en 2093, en un mundo lacerado por pestilencias y gobernado por un régimen totalitario, la pariente de un poderoso científico busca afrontar la vida sin él y resolver el misterio de la desaparición de su marido.

Las tres partes se unen en una sinfonía convincente, con notas y temas recurrentes que se enriquecen mutuamente: una residencia en Washington Square Park, en Greenwich Village; enfermedades y tratamientos de tremendo costo; riqueza y miseria; debilidad y fortaleza; la definición de familia y nacionalidad; la peligrosa justicia de los poderosos y los revolucionarios, el deseo de hallar lugar en un paraíso terrestre y la conciencia gradual de que puede no existir.

Lo que une no solo a los personajes, sino también a estos tres distintos Estados Unidos, es su forma de pactar con lo que los hace humanos: el miedo, el amor, la vergüenza, la necesidad, la soledad.

La fuerza de “To Paradise” deriva de la comprensión de Yanahigara del profundo deseo de proteger a quienes se ama: parejas, amantes, hijos, amigos, familia y hasta compatriotas, así como el dolor que se experimenta cuando no es posible hacerlo.

Baudelaire, 200 años después

Para Michel Butor, uno de los padres del nouveau roman, la obra de Charles Baudelaire era “el eje en torno al cual rota la poesía para volverse moderna”. Sus palabras siguen siendo actuales en el segundo centenario del nacimiento del poeta francés, el 9 de abril de 1821. Un poeta que desde siempre subrayó el papel de la inteligencia y la razón en la creación artística, rompiendo definitivamente con la idea romántica del poeta inspirado y arrastrado por los impulsos del inconsciente.

Para Baudelaire las claves de la poesía están en la imaginación, la percepción armoniosa capaz de descifrar el caos del universo, en la especificidad de una escritura que la distingue de otras formas de arte. La poética de sus Flores del mal influyó notablemente en los parnasianos y la escuela simbolista, ejerciendo gran sugestión sobre Verlaine, Mallarmé, Rimbaud y el resto de la poesía francesa -y europea- hasta el surrealismo.

Su modernidad está en el saber abrirse a todos los aspectos de la existencia, los más puros pero también los más perversos, en ser expresión poderosa e íntima al mismo tiempo de su propia época, seductora y peligrosa, reflejando la soledad y angustia del hombre moderno, el spleen existencial de quien ama la vida pero vive también sus contradicciones a fondo.

A Baudelaire se lo ve también como el primer gran cantor de la dimensión urbana (vale recordar los “Cuadros de París” de las Flores del mal), sumergido en la realidad moderna de la revolución burguesa e industrial, en la opresión de un poder -el de Napoleón III- que siguió a los estallidos de 1848.

Tanta contradicción e intensa verdad de vida fue tal vez lo que provocó que la primera edición de las Flores del mal (cien poesías divididas en cinco secciones, que en las ediciones futuras serían 135 en seis secciones), en junio de 1857, estuviera en venta durante pocos días y fuera luego secuestrada y sometida a un proceso por obscenidad que obligó a eliminar algunas partes. Todo bajo la acusación impulsada por Ernest Pinard, el mismo personaje que meses antes se lanzara contra la Madame Bovary de Gustave Flaubert. En vano el poeta pidió que la obra fuera “juzgada en su conjunto, porque solo así se captaría su terrible, absoluta moralidad”.

Para recordarlo en el segundo centenario de su nacimiento

En Twitter: https://twitter.com/Baudelaire_200?s=20

Recitado en la voz de Fabrice Luchini

Libros en los Bares Notables de Buenos Aires

El ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires generó la “Experiencia Notable”una iniciativa que permitirá acceder a un catálogo de libros, en Cafés y Bares Notables porteños, a partir del 16 de marzo. “Experiencia Notable”, según fuentes del ministerio porteño, busca fomentar la curiosidad lectora en los barrios, a través de una selección de libros puestos a disposición para su lectura en diez cafés y bares notables. Todas las publicaciones pertenecen al catálogo de la Red de Bibliotecas Públicas de la Ciudad, y podrán consultarse y leerse únicamente dentro de los establecimientos. Con el objetivo de promover acciones en torno a la lectura y al uso y conocimiento de los espacios emblemáticos de la Ciudad, cada bar seleccionado contará con  una estantería  específica en la que se dispondrán libros de diferentes géneros, autores y títulos.
Junto a cada libro habrá un pequeño instructivo para su utilización segura e información para asociarse virtualmente a la Red de Bibliotecas Públicas de la Ciudad. Forman parte de “Experiencia Notable”:

  • Mar Azul (Tucumán 1700, San Nicolás)
  • La esquina de Aníbal Troilo (Paraguay 1500, Recoleta)
  • Bar Lavalle (Lavalle 1693, San Nicolás)
  • Bar El Colonial (Belgrano 599, Monserrat)
  • Bar Oviedo (Av. Lisandro de la Torre 2407, Mataderos)
  • Bar del Glorias (Andalgalá 1982, Mataderos)
  • El Gato Negro (Av. Corrientes 1669, San Nicolás)
  • El Progreso (Av. Montes de Oca 1700, Barracas)
  • La Farmacia (Av. Directorio 2400, Flores)
  • El Símbolo (Av. Corrientes 3787, Almagro)

La acción se desarrollará teniendo en cuenta los protocolos de higiene y prevención necesarios para evitar la propagación del virus COVID19, entre los que se incluye un kit de sanitización y una caja para el período de libros en cuarentena. Allí el público depositará los ejemplares una vez leídos. Los mismos permanecerán allí durante una semana antes de su nueva puesta en circulación. 

Cada Bar Notable contará con una selección de 50 títulos. El catálogo conformado para Experiencia notable reúne ediciones propias de la red de Bibliotecas Públicas de la Ciudad; tanto de narrativa argentina contemporánea como textos clásicos de  historia. El lector podrá encontrar, además, una selección de literatura universal que contiene desde Marguerite Duras, Kundera, Capote y Virginia Woolf hasta Jorge Amado, Bioy Casares y Sábato, entre otros. 

Más información en buenosaires.gob.ar/promocioncultural Para asociarse a la Red de Bibliotecas Públicas de la Ciudad y acceder a sus sistema de préstamo y devolución de libros, ingresar a buenosaires.gob.ar/bibliotecas.

Concurso internacional de cuentos desde Colombia

La Fundación Gabriel García Márquez con apoyo de la Alcaldía Municipal de Pupiales y la
Gobernación de Nariño y en concertación con el Ministerio de Cultura de Colombia
convoca el XVI Concurso de Cuento Ciudad de Pupiales 2021, un evento
de Colombia para el mundo, que se regirá por los siguientes parámetros:​
1.- Pueden participar los escritores colombianos o extranjeros, independiente de su edad,
con excepción de los ganadores y finalistas de la edición anterior, con un solo cuento,
inédito, de temática libre, escrito en lengua española, máximo 2 páginas, tamaño carta,
interlineado de 1,5, fuente de 12 puntos, tipo de letra Arial o Times New Roman. Las
márgenes del texto no podrán ser menores a 2,5 cms por cada uno de los lados.
2.- Se establece un premio de seis millones de pesos colombianos y el Diploma de Honor
“Gabriel García Márquez” de envío virtual para el primer puesto a nivel internacional. Dos
millones quinientos mil pesos colombianos y el Diploma de Honor “Aurelio Arturo” de
envío virtual para el mejor escritor de Colombia. Un millón de pesos colombianos y el
Diploma de Honor “Juan Álvarez Garzón” de envío virtual para el mejor escritor del
Departamento de Nariño. Quinientos mil pesos y el Diploma de Honor “José Rafael
Sañudo” de envío virtual para el mejor escritor del Municipio de Pupiales. Diploma de
Honor “Guillermo Edmundo Chaves” de envío virtual para los diez trabajos que el jurado
seleccione como finalistas.
Parágrafo: Los diferentes premios no implican categorías de participación y, así, todos los
escritores que presenten sus obras al concurso son candidatos a ganar el premio
internacional. ​
3.- El concursante debe remitir su cuento y los datos personales, cada uno en un archivo
PDF, al correo electrónico concursogabo2021@yahoo.com hasta el día 29 de agosto de
2021 cuando se cierra la convocatoria. La convocatoria se cerrará a las 12:00 p.m., hora de
Colombia de la fecha señalada. ​La organización aclara que es un correo exclusivo para
recibir cuentos, no se responderá a ninguna persona que dirigiéndose a ese correo solicite
información sobre el concurso. La información o aclaración que los escritores requieran
deben pedirla a través de la sección de contacto de la web
http://www.gabrielgarciamarquezfundacion.com, página oficial de la Fundación Gabriel García
Márquez. Al momento de remitir el cuento, en asunto, el participante debe escribir PARA
PARTICIPAR EN CONCURSO DE PUPIALES. Los archivos PDF se deben identificar, el
del cuento, con el título de la obra participante y el de los datos personales con la palabra
plica.
4.- En el archivo PDF, con los datos personales, se agregará mínimo el título del cuento,
nombres y apellidos del participante, nacionalidad, ciudad y dirección actual de residencia,
teléfono de contacto, correo electrónico. Y una breve biografía si el participante lo
considera conveniente.

5.- La organización garantiza la lectura de todas las obras remitidas al evento; en relación
con las opiniones emitidas por los miembros del jurado calificador, periodistas o
participantes, mantiene absoluta independencia.
6.- El jurado calificador queda integrado por los escritores Natalia García Freire de
Ecuador, Alonso Cueto de Perú y Álvaro Pineda Botero de Colombia. Al jurado lo apoyan
instituciones y personalidades de las letras con el fin de facilitar el trabajo de lectura y la
selección de textos ganadores y finalistas.
7.- La premiación se realizará de manera virtual, la última semana de octubre de 2021.
Dicho resultado se comunicará personalmente a los escritores galardonados y se difundirá
por diferentes medios de comunicación.
8.- El autor ganador cede derechos de publicación por una sola vez a la Fundación “Gabriel
García Márquez” para su difusión en internet y en un libro cuando la entidad lo determine.
9.- El veredicto se conocerá mediante un vídeo publicado en el canal de la Fundación
“Gabriel García Márquez” en YouTube, en su página web y en las distintas redes sociales y
páginas literarias que apoyan la convocatoria, con el fin de que cuente con una amplia
difusión en Colombia y el exterior. Se sugiere suscribirse al canal en YouTube a través de
la web de la Fundación (parte superior: Audio entrevistas de Albeiro Arciniegas) con el fin
de acceder al veredicto y la programación virtual de premiación.
10.-La participación en el concurso es una manifestación expresa de aceptación de los
diferentes puntos que rigen la convocatoria. La organización no mantiene correspondencia
con los participantes. El premio no será declarado desierto.


MAYOR INFORMACIÓN
Celulares: 311 7728493 – 316 3500076
Web: http://www.gabrielgarciamarquezfundacion.com
FUNDACION GABRIEL GARCÍA MARQUEZ”
Carrera 3 No. 5-76 Tercer Piso
Pupiales, Nariño, Colombia

Ishiguro y Klara ante la inteligencia artificial

Kazuo Ishiguro dio a conocer la versión en castellano de su última novela, Klara y el sol, publicado por Anagrama. Durante la presentación, el escritor británico de origen japonés alertó sobre el “desempleo masivo”, un fenómeno que “ya está empezando a suceder”. “La inteligencia artificial va a eliminar muchos empleos, la mayoría de los que ahora tenemos, de gente que ahora se considera parte de la elite intelectual” dijo el autor de Lo que queda del día.

La gente ya no es desempleada sino postempleada, dijo Ishiguro, quien se preguntó “cómo se sobrevive cuando desaparece la idea capitalista más antigua que ya no funciona”. “Estamos en el umbral de lo que fue la Revolución Industrial, cuando hubo ingentes cambios en la sociedad, puede haber muchas ventajas, pero tenemos que evitar las cosas tremebundas que ocurrieron cuando nos industrializamos”.

El escritor advirtió también sobre un riesgo cada vez más presente, y es que con la inteligencia artificial “las sociedades autoritarias tengan herramientas que no existían en la Guerra Fría, y que sea difícil para las sociedades democrático-liberales competir con sociedades que pueden tomar decisiones con sistemas de vigilancia en todos los ciudadanos de una manera muy efectiva”.

A continuación, advirtió un “desajuste entre el interés” de empresas como Facebook, “con un modelo de negocios basado en observar nuestro comportamiento y crear datos” y “el interés de la sociedad”. A su juicio “es necesario que se alineen, porque si no, sufriremos estos perjuicios”.

“Hay un potencial enorme para hacer el bien, sobre todo en el ámbito de la salud -reconoció- porque podemos protegernos de muchas enfermedades con las herramientas que tenemos, pero como sociedad necesitamos reorganizarnos y evitar los peligros”. Asimismo recordó los peligros del “editor genético”: “No sé como vamos a evitar la creación de bebés que sean ‘mejorados’ intelectual o atléticamente, o que incluso puedan no caer enfermos”. “Se abre la posibilidad de una especie de meritocracia salvaje en la sociedad y esto puede ser muy peligroso, cuando hay personas que son mejores en ciertas cosas que otras”.

Ishiguro dijo sentirse “más optimista” en cuanto a la naturaleza humana que al comienzo de su carrera, “aunque menos optimista respecto a los sistemas políticos. Me preocupa la fortaleza de las democracias liberales”, aseguró. “Cuando miro al futuro -agregó- veo una niebla, sombras en medio de la niebla, y Klara y el Sol es un poco eso, un señor mayor que intenta mirar al futuro y ve sombras”.

En la novela de Ishiguro, la primera que publica tras recibir el Nobel, Klara es una amiga artificial especializada en el cuidado de los niños y a través de ella el escritor mira a los seres humanos. El robot “se convierte en una metáfora de los impulsos humanos” y “en su determinación por hacer lo mejor por la niña, acaba pareciéndose a un padre o una madre”. La protagonista se plantea cuestiones como “¿hay algo más que haga que los seres humanos hagan que seamos especiales?, ¿qué significa que un ser humano ame a otro ser humano?, ¿somos únicos?, ¿somos irremplazables o somos remplazables?”.

A su juicio, “los seres humanos, cuando se trata de cuidar a nuestros hijos, somos un poco como máquinas programadas. Mi madre era así”, apuntó. Ishiguro considera que “Klara puede tener un papel muy importante, como un animal de compañía” pero “los seres humanos siempre van a necesitar a otros seres humanos”. Para él, “podemos conseguir que algunos robots sean muy empáticos y amables, pero no es suficiente”.

“Los abismos”, de Pilar Quintana, premio Alfaguara

La escritora colombiana Pilar Quintana (Cali, 1972) ganó el 24º Premio Alfaguara de Novela con su obra “Los abismos”, ambientada en la Cali de los años 80.

La novela, indicó el jurado, “se adentra en la oscuridad del mundo de los adultos a través del punto de vista de una niña que, desde la memoria de su vida familiar, intenta entender la conflictiva relación entre sus padres”.

Se trata de “una historia poderosa narrada desde una aparente ingenuidad que contrasta con la realidad desdichada que rodea a la protagonista”, agregó el jurado, presidido por el colombiano Héctor Abad Faciolince.

El premio -que este año recibió la postulación de 2.428 obras- está dotado con 175.000 dólares y la publicación de la novela en todo el territorio de habla hispana, a partir del 25 de marzo.

Formaron el jurado también Irene Vallejo, Cristina Fuentes La Roche, Ana Merino, Xavi Ayén, Xavier Vidal y Pilar Reyes.

La novela surgió al “indagar entre la relación de una niña con una mujer que tenía sus frustraciones porque no pudo ser como yo, una profesional y tener familia”, explicó Quintana al conocerse el galardón. “Soy hija de una generación de mujeres que no pudieron decidir qué querían ser en la vida porque el mandato social decía que tenían que dedicarse a la familia”, agregó.

“Los abismos” contiene “muchas circunstancias de mi infancia que están ahí, pero hay muchas inventadas”, dijo la novelista. Si ahora “reflexionamos más sobre la maternidad, le quitamos los velos a la maternidad. Antes se hablaba de lo feliz de ser madre, pero no hablaban de la oscuridad y estaba mal visto, y lo sigue estando, hablar de lo negativo y las dificultades de ser madre”.

Diario del coronavirus

¿Cómo se narra lo inenarrable? ¿Cómo se modela narrativamente una experiencia nueva, desconcertante y al mismo tiempo amenazante, pero no exenta de ironía y humor?

En su Diario del coronavirus, el escritor español Juanjo Ávila García -nacido en 1971 y residente en Granada, @literaturacine en Twitter- brinda su propia respuesta, y el resultado es una crónica digna de recordar sobre estos meses que han unido las diferentes orillas del mundo en el mismo desconcierto, en la misma pena y también en la misma resiliencia.

Si bien el Diario, publicado por editorial Adarve, está bien situado en tiempo y espacio -desde la alarma del domingo 15 de marzo que abre el libro hasta el final del 7 de mayo, en esa Granada que “se ha convertido en un cementerio de doscientos mil enterrados vivos que yerguen sus cabezas como lirios en los nichos de las ventanas, en los mausoleos de los balcones”- el relato resulta universal porque surge de lo más profundo de lo humano: el temor, la duda, la soledad, la hipocondría, la desesperación, y también la salvación por las artes, la lectura y la sonrisa.

“Se trata de una comedia de confinamiento en la que, como contrapunto a la tragedia de la pandemia, narro con tono lúdico las aventuras del protagonista. La obra está llena de toques de poesía, misterio y género negro. He mezclado tonos de modo que resulte tan divertida de leer como lo fue de escribir, eso sí, acariciando el estilo, la clave de la escritura”. 

Juanjo Ávila García (entrevista en tregolam.com)

El relato es la historia de Juanjo, narrada en primera persona y -el título dice- en forma de diario, atravesado por experiencias cinematográficas y literarias que remiten al personal acervo del autor. Un poco de realidad y un poco de ficción, un poco de verosimilitud y un poco de inverosimilitud: así logra reconstruir de a retazos, pero conformando un fresco oscuro y patente de los meses de confinamiento, esa sensación de extrañeza que la pandemia y las cuarentenas impusieron en todo el mundo y que en cualquier año que no fuera 2020 habrían parecido fruto de la más enferma de las imaginaciones.

El misterio y el peligro rondan la novela, como metáfora del año del coronavirus, esa amenaza invisible que se coló por todos los rincones e invadió vidas arrastrando proyectos y sueños: allí están los extraños personajes que aparecen como sombras tras las huellas del protagonista, balanceados por otros más terrestres que aportan una dosis de realidad y alivio. Y todos ellos narrados con un vocabulario expresivo, de colorido espesor, capaz de transmitir la sombra de la enfermedad y la esperanza que así y todo nunca desaparece.

El temor acecha en cada página, como en cada esquina de esa Granada literaria: “Pensé que la peor pandemia sería el hambre cuando la miseria superase al miedo”. Pero allí está la escritura, para salvar: “Intentaré hoy, alquímicamente, transmutar mi infelicidad en la felicidad de la escritura”. Esa escritura hace aparecer lo que hoy es cotidiano y no debe ser olvidado en el futuro: las calles desiertas, el silencio colándose entre los ventanales, las mascarillas, la muerte, el virus. En ese sentido, el Diario del coronavirus es una novela-testimonio, que no duda en incorporar elementos levemente fantásticos para reconstruir ese sentimiento de agobio y persecución que serían insoportables narrados desde el realismo más estricto: al fin y al cabo -afirma el Juanjo narrador- “la literatura y el cine eran preferibles a la medicación”. Un opio más amable y creativo que cualquier pastilla, y también más salvador.

Y es que además, el Diario del coronavirus es una novela profundamente literaria: “El cine y la literatura son un salvoconducto para los viajeros inmóviles”, dicho poética-narrativamente. Allí están página tras página, para dar testimonio, La hija de Ryan, de David Lean, Flecha rota, de Delmer Davis, Esperando a Godot, el Diario del año de la peste de Daniel Defoe, La ventana indiscreta de Hitchcock, por supuesto La montaña mágica de Thomas Mann. Solo algunos entre muchos nombres que conforman el entramado de filmes y libros subyacentes en el esqueleto de esta personal crónica de la pandemia.

Esta novela es una novela de atmósfera: no pesa tanto lo que pasa, el ir y venir de sus personajes, las vicisitudes narradas con habilidad y tensión, sino el ambiente interior del narrador y su proyección en ese raro mundo exterior creado por el confinamiento. Un recordatorio no solo del año que fue, sino también una advertencia tangible de lo que puede estar por venir.

Así comienza el Diario del coronavirus

DOMINGO, QUINCE DE MARZO: ALARMA

Como parientes solícitos, los muebles del salón me observan con preocupación mientras escribo a las 06:00 de la mañana. A mis dedos, las teclas del ordenador se deslizan con un rumor de lluvia fina. Granada duerme en paz. Pero tiene una pesadilla. Y su paz es la paz de la muerte, la parálisis de la muerte. A lo largo de todo el día de ayer esta paz recorrió las calles como un cortejo de tinieblas. Granada se ha convertido en un cementerio de doscientos mil enterrados vivos que yerguen sus cabezas como lirios en los nichos de las ventanas, en los mausoleos de los balcones. Peinando los tejados con las almenas de sus torres, la tejados con las almenas de sus torres, la Alhambra intenta consolar la congoja de Granada. Las fuentes del Generalife lloran lágrimas de sangre. No volveré a criticar a los granadinos. Antes lo he hecho por granadino, no hay nada más granadino que criticar a los granadinos. Después de tanto renegar de Granada por molesta, humosa, sucia de rutina y bulliciosa, sobre todo por bulliciosa, ya la estoy echando de menos. Me ha hecho cambiar el sabor tan amargo de esta Granada desangrada. Dejo de escribir para leer un correo electrónico que se acaba de alojar en mi buzón. Atónito, compruebo que en el cuerpo del mensaje solo consta una x, sin más explicación. Ignoro quién puede ser el remitente. Proviene de una dirección que me es desconocida. ¿A quién puede habérsele ocurrido escribirme a estas horas, para colmo una x? Parece que con ella el emisor ha querido resaltar en el texto la anonimia de su firma. Pero supongo que se tratará de un error o una broma, no lo tomo por amenaza; no tengo enemigos, tampoco buenos amigos. Retomo el diario, algo descentrado. Se me hará raro no recurrir a los artificios de la ficción, no tendré que inventar nada; los hechos ya parecen basados en la distopía de una ciencia ficción. Para mí no supone un cambio encerrarme bajo siete llaves, prisionero de mí mismo, para escribir. Pero no podré renovar mis lecturas en la biblioteca, habrá que desempolvar viejos clásicos. Por otra parte, dispongo de innumerables películas para poblar con sus tramas el tapiz de sombras. Me guardaré en casa, pues, sin apuro.

Premio Ampersand de Ensayo

Con motivo del décimo aniversario de la fundación de Ediciones Ampersand, y en un contexto inesperado en el marco de la pandemia, se lanza el “Premio Ampersand de Ensayo 2021”, que invita a investigadores argentinos y/o residentes en la Argentina  (ya sea adscriptos a instituciones o independientes)  a presentar proyectos de libro de investigación en curso, escritos en español, de imaginación crítica y rigor académico.
La edición 2021 del premio está dedicada a dos disciplinas: la Historia social de la cultura escrita y los Estudios de Moda.  El tema, dentro de cada disciplina, será libre.  Las obras deberán desarrollar un tema único o diversos temas agrupados en una forma orgánica.  Se seleccionará un ganador por disciplina, y el premio constará de la publicación de la obra en 2022 y un adelanto de regalías de $250.000 (doscientos cincuenta mil pesos) en concepto de derechos de autor. 
El período de presentación de originales estará abierto desde el 1° de febrero hasta el 31 de marzo de 2021.

JURADO

Historia social de la cultura escrita

José Luis de DiegoDoctor en Letras y profesor en la Universidad Nacional de La Plata, donde ha sido decano de la Facultad de Humanidades y director del Instituto de Investigaciones en Humanidades y Ciencias Sociales. Es autor de La otra cara de Jano  (2017) y Los autores no escriben libros (2019), entre otros. Codirige la colección Serie de los Dos Siglos (Eudeba) y dirige la revista académica  Orbis Tertius . Es coordinador de sección en el portal “Editores y Editoriales Iberoamericanos (siglos XIX-XXI)” de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.


Antonio Castillo Gómez
Profesor titular de Historia de la cultura escrita de la Universidad de Alcalá, recibió el I Premio Internacional Agustín Millares Carlo de Investigación en Humanidades por su tesis doctoral “Escrituras y escribientes. Prácticas de la cultura escrita en una ciudad del Renacimiento” (1995). Entre sus numerosas publicaciones destacan Escribir y leer en el siglo de Cervantes (1999), Historia de la cultura escrita (2002), obras de las que es coordinador, o Historia mínima del libro y la lectura (2004). Es editor de la colección Scripta Manent de Ampersand.


Ana MosquedaDoctora en Historia de la cultura escrita por la Universidad de Alcalá de Henares, España (mención cum laude). Editora y licenciada en Letras por la Universidad de Buenos Aires; docente de la carrera de Edición 2004-2018 (UBA). Directora Editorial de Ampersand . Es autora de Cartas sobre la mesa. Correspondencias editoriales en la Argentina moderna (1900-1935) (2021) y coautora en los libros Pliegos alzados. La historia de la edición, a debate (2020) y Cruces y perspectivas de la cultura escrita en la Argentina. Historia de la edición, el libro y la lectura (2013).


Estudios de moda
Ana Torrejón
Periodista y docente. Directora Editorial de L’ Officiel Argentina y Consultora Editorial de L’Officiel Chile . Dirigió las revistas Claudia ,  Elle y Harper’s Bazaar . Se ha desempeñado como docente en la Universidad de Las Américas y Universidad del Pacífico (Chile), Ort (Uruguay) y UP (Argentina). Entre 1998 y el 2011 fue mentora de “Dabbah Torrejón Arte Contemporáneo”, galería especializada en talentos latinoamericanos. Recibió el premio Live Brillianty, la distinción Mujeres Creativas y es una de las Mujeres Argentinas de la muestra L’Oreal. 


Marcelo Marino Licenciado en Historia del Arte por la Universidad Nacional de Cuyo. M iembro  del Centro Argentino de Investigadores de Arte (CAIA) y del equipo de editor de Caiana (Revista de Historia del Arte y Cultura Visual). Miembro tesista del CIAP (Centro de Investigaciones en Arte y Patrimonio) de la Universidad de San Martín.  Director de la colección Estudios de Moda de Ampersand.  Actualmente reside en Bristol, Inglaterra, y colabora en los montajes de exhibiciones con la Theatre Collection de la Universidad de Bristol y con el Bristol Old Vic.


Daniela Lucena
Socióloga y Doctora en Ciencias Sociales por la Universidad de Buenos Aires. Investigadora del CONICET y profesora de grado y de posgrado en distintas universidades argentinas y del exterior. Es autora del libro Contaminación artística (2015) y coautora de  Costura y Cultura (2019) y  Modo mata moda  (2016) . Ha participado en la realización  de  muestras,  archivos  y  catálogos  en  el Museo Reina Sofía de Madrid y en los museos Moderno, Muntref y Malba, de Buenos Aires, entre otros. Colabora también con la Fundación PH15.

Consultar bases aquí

Cuentos Beatle: ¡gracias por participar!

El 8 de diciembre cerró el I Concurso de Cuentos Beatle de Hoja por Hoja. Y queremos agradecerles a todos: tanto a quienes nos ayudaron en la difusión, como a quienes enviaron sus cuentos. La participación superó todas nuestras expectativas: recibimos más de 100 cuentos, de los siguientes países: España, Argentina, Chile, Perú, Venezuela, Brasil, Colombia, Panamá, República Dominicana, El Salvador, Costa Rica y México.

Junto con nuestro agradecimiento, les pedimos también un poco más de paciencia: trasladamos el anuncio de los ganadores al lunes 25 de enero de 2021 (la fecha original era el 9 de enero), para dar más de tiempo de lectura a los jurados y concretar la publicación de la antología entre febrero y marzo de 2021.

Seguimos en contacto a través de Hoja por Hoja, y nuestras más cálidas felicitaciones para todos.

Cuando García Márquez despidió a John Lennon

Esta reflexión de Gabriel García Márquez se publicó el 15 de diciembre de 1980 en el diario El País, una semana después del asesinato de John Lennon, el 8 de diciembre de 1980 en Nueva York.

“Ha sido una victoria mundial de la poesía. En un siglo en que los vencedores son siempre los que pegan fuerte, los que sacan más votos, los que meten más goles, los hombres más ricos y las mujeres más bellas, es alentadora la conmoción que ha causado en el mundo entero la muerte de un hombre que no había hecho nada más que cantarle al amor. Es la apoteosis de los que nunca ganan. Durante 48 horas no se habló de otra cosa. Tres generaciones -la nuestra, la de nuestros hijos y la de nuestros nietos mayores- teníamos por primera vez la impresión de estar viviendo una catástrofe común, y por las mismas razones. Los reporteros de la televisión le preguntaron en la calle a una señora de ochenta años cuál era la canción de John Lennon que le gustaba más, y ella contestó, como si tuviera quince: «La felicidad es una pistola caliente». Un chico que estaba viendo el programa dijo: «A mí me gustan todas». Mi hijo menor le preguntó a una muchacha de su misma edad por qué habían matado a John Lennon, y ella le contestó, como si tuviera ochenta años: «Porque el mundo se está acabando». Así es: la única nostalgia común que uno tiene con sus hijos son las canciones de los Beatles. Cada quien por motivos distintos, desde luego, y con un dolor distinto, como ocurre siempre con la poesía.

Yo no olvidaré nunca aquel día memorable de 1963, en México, cuando oí por primera vez de un modo consciente una canción de los Beatles. A partir de entonces descubrí que el universo estaba contaminado por ellos. En nuestra casa de San, Angel, donde apenas; si teníamos dónde sentarnos, había solo dos discos: una selección de preludios de Debussy y el primer disco de los Beatles. Por toda la ciudad, a toda hora, se escuchaba un grito de muchedumbres- «Help, I need somebody». Alguien volvió a plantear por esa época el viejo tema de que los músicos mejores son los de la segunda letra del catálogo: Bach. Beethowen, Brahms y Bartok. Alguien volvió a decir la misma tontería de siempre: que se incluyera a Bosart. Alvaro Mutis, que como todo gran erudito de la música tiene una debilidad irremediable por los ladrillos sinfónicos, insistía en incluir a Bacner. Otro trataba de repetir otra vez la batalla en favor de Berliotz, que yo libraba en contra porque no podía superar la superstición de que es un pájaro de mal agüero. En cambio, me empeñé, desde entonces, en incluir a los Beatles. Emilío García Riera, que estaba de acuerdo conmigo y que es un crítico e historiador de cine con una lucidez un poco sobrenatural, sobre todo después del segundo trago, me dijo por esos días: «Oigo a los Beatles con un cierto miedo, porque siento que me voy a acordar de ellos por todo el resto de mi vida». Es el único caso que conozco de alguien con bastante clarividencia para darse cuenta de que estaba viviendo el nacimiento de sus nostalgias. Uno entraba entonces en el estudio de Carlos Fuentes, y lo encontraba escribiendo a máquina con un solo dedo de una sola mano, como lo ha hecho siempre, en medio de una densa nube de humo y aislado de los horrores del universo con la música de los Beatles a todo volumen.

Como sucede siempre, pensábamos entonces que estábamos muy lejos de ser felices, y ahora pensamos lo contrario. Es la trampa de la nostalgia, que quita de su lugar a los momentos amargos y los pinta de otro color, y los vuelve a poner donde ya no duelen. Como en los retratos antiguos, que parecen iluminados por el resplandor ilusorio de la felicidad, y en donde solo vemos con asombro cómo éramos de jóvenes cuando éramos jóvenes, y no solo los que estábamos allí, sino también la casa y los árboles del fondo, y hasta las sillas en que estábamos sentados. El Che Guevara, conversando con sus hombres alrededor del fuego en las noches vacías de la guerra, dijo alguna vez que la nostalgia empieza por la comida. Es cierto, pero solo cuando se tiene hambre. En cambio, siempre empieza por la música. En realidad, nuestro pasado personal se aleja de nosotros desde el momento en que nacemos, pero solo lo sentimos pasar cuando se acaba un disco.Esta tarde, pensando todo esto frente a una ventana lúgubre donde cae la nieve, con más de cincuenta años encima y todavía sin saber muy bien quién soy, ni qué carajos hago aquí, tengo la impresión de que el mundo fue igual desde mi nacimiento hasta que los Beatles empezaron a cantar. Todo cambió entonces. Los hombres se dejaron crecer el cabello y la barba, las mujeres aprendieron a desnudarse con naturalidad, cambió el modo de vestir y de amar, y se inició la liberación del sexo y de otras drogas para soñar. Fueron los años fragorosos de la guerra de Vietnam y la rebelión universitaria. Pero, sobre todo, fue el duro aprendizaje de una relación distinta entre los padres y los hijos, el principio de un nuevo diálogo entre ellos que había parecido imposible durante siglos.

El símbolo de todo esto -al frente de los Beatles- era John Lennon. Su muerte absurda nos deja un mundo distinto poblado de imágenes hermosas. En Lucy in the Sky, una de- sus canciones más bellas, queda un caballo de papel periódico con una corbata de espejos. En Eleanor Rigby -con un bajo obstinado de chelos barrocos- queda una muchacha desolada que recoge el arroz, en el atrio de una iglesia donde acaba de celebrarse una boda. «¿De dónde vienen los solitarios?», se pregunta sin respuesta. Queda también el padre McKensey escribiendo un sermón que nadie ha de oír, lavándose las manos sobre las tumbas, y una muchacha que se quita el rostro antes de entrar en su casa y lo deja en un frasco junto a la puerta para ponérselo otra vez cuando vuelva a salir. Estas criaturas han hecho decir que John Lennon era surrealista, que es algo que se dice con demasiada facilidad de todo lo que parece raro, como suelen decirlo de Kafka quienes no lo han sabido leer. Para otros, es el visionario de un mundo mejor. Alguien que nos hizo comprender que los viejos no somos los que tenemos muchos años, sino los que no se subieron a tiempo en el tren de sus hijos”.

¿Te animás a participar? El homenaje de Hoja por Hoja

https://hojaporhoja.com.ar/2020/09/10/concurso-de-cuentos-de-tematica-beatle/

Gianni Rodari, el Collodi del siglo XX

Una serie de eventos en toda Italia celebran el centenario del escritor y pedagogo Gianni Rodari, nacido en Omegna (Piamonte) el 23 de octubre de 1920. En el día mismo de su aniversario el Correo italiano emitió una estampilla conmemorativa.

Ganador del premio Hans Christian Andersen -considerado el Nobel de la literatura infantil- en 1970, Rodari falleció en Roma el 14 de abril de 1980. Aunque la pandemia trastocó los planes de conmemoración de su centenario, muchos de los acontecimientos pasaron este año al plano virtual.

Mientras Roma lo recordó con una lectura transmitida en streaming por Facebook, en Génova se organizaron tres días de conferencias y espectáculos y la red televisiva Sky Arte difunde el documental C’era due volte Gianni Rodari.

La clásica colección Meridiani Mondadori publica, en ocasión del aniversario, dos volúmenes especiales: Opere, a cargo de Daniela Marcheschi, y Rodari a colori, a cargo de Grazia Gotti, para recorrer la historia de sus textos más célebres ilustrados por artistas como Verdini, Munari, Altan y Mattotti. En esas más de dos mil páginas, el autor de Filastrocche in cielo e in terra y Favole al telefono se muestra en toda su moderna complejidad.

También llega el Codice Rodari‘, una auténtica obra de arte que aplica los principios del autor -por supuesto a través del juego- y fue realizada por el ilustrador Alessandro Sanna, recientemente distinguido con el Children’s Laureate (es decir que será durante dos años embajador de la ilustración italiana para niños en el mundo).

Un capítulo aún sin explorar de la biografía literaria de Rodari es el enorme y duradero éxito que tuvo primero en la Unión Soviética y ahora en Rusia: ahora, lo investiga la traductora Anna Roberti en su obra Cipollino nel Paese dei Soviet (Ediciones Lindau).

Cipollino, el personaje creado por Rodari en los años 50, fue casi olvidado en Italia, en tanto se abrió camino en la Unión Soviética, donde se hizo famosísimo. En el libro se incluye una rara entrevista donde el escritor afirma que la URSS había captado enteramente, más que otros países, el aspecto fantástico de sus libros.

Hace falta una gran fantasía, una fuerte imaginación para ser un verdadero científico, para imaginar cosas que aún no existen y descubrirlas, para imaginar un mundo mejor de aquel en que vivimos y ponerse a trabajar para construirlo.

Gianni Rodari

La obra Grammatica della Fantasia encierra la reflexión teórica de Rodari sobre la “Fantástica”, es decir, el arte de inventar un universo del que estudió las leyes, mecanismos y estructuras constantes: un método en el que se basa no solo la literatura, sino el mundo mismo, un proceso intrínseco a la naturaleza humana. De ahí el papel fundamental que tiene la imaginación en la vida de cada una de las personas, y no solo de los niños: esta es la apoyatura de la complejidad del pensamiento y el diálogo con el mundo de Rodari.

Ya en 1974, el lingüista Tullio De Mauro definió a Rodari como un clásico en el sentido calviniano del término. Un clásico que dio forma literaria a una Italia en busca de nuevas expresiones literarias, dando alas a la utopía como capacidad de construir fábulas y mantenerlas siempre vivas.

Concurso de cuentos de temática Beatle

Por primera vez desde Hoja por Hoja organizamos un concurso literario: y, por ser este 2020 un año especial, porque se cumplen varios aniversarios relacionados con el grupo de Liverpool, esta primera edición está dedicada exclusivamente a relatos de tema Beatle.

La convocatoria tiene como marco el 40º aniversario del asesinato de John Lennon, en el mismo año en que hubiera cumplido 80 años. Se cumplen en 2020, asimismo, 50 años de la separación oficial de los Beatles, anunciada el 4 de abril de 1970.

El certamen está abierto a autores de todas las edades y todos los países, que pueden enviar sus cuentos en español pero también inglés, italiano o francés (al final del post pueden encontrar las bases en estos idiomas).

El período para recibir los cuentos va desde el 9 de octubre hasta el 8 de diciembre de 2020, y los ganadores serán anunciados en los primeros días de enero de 2021. Los cuentos seleccionados serán publicados en una antología en formato digital (PDF) que podrá descargarse gratuitamente desde este mismo sitio web.

Este concurso literario es una ocasión para volcar el gusto por la música y la literatura en sus relatos: invitamos a todos los interesados a participar y muy especialmente a que nos ayuden a difundir la propuesta en su círculo de actividad y sus redes sociales, para que la participación pueda ser más amplia.

A continuación, las bases y condiciones

-Los relatos deben tener un mínimo de 2.500 y un máximo de 15.000 caracteres (contando los espacios) y estar vinculados explícita o implícitamente con la temática Beatle.

-Pueden participar personas sin distinción de edad ni país de origen, en los siguientes idiomas: español, inglés, francés e italiano.

-Los relatos deben ser enviados por e-mail al correo hojaporhoja@gmail.com desde el 9 de octubre hasta el 8 de diciembre de 2020. 

-Los relatos deben ser enviados adjuntos en un correo electrónico con el asunto “Concurso Beatle”, en duplicado: uno en formato Word y otro en formato PDF. Cada archivo adjunto debe llamarse igual que el nombre del relato y debe constar en el interior solo el título, el pseudónimo elegido por el autor (que se explicitará en el cuerpo del e-mail) y el texto.

-En el cuerpo del mail debe constar: nombre del autor, país de origen, lugar de residencia, número de documento, pseudónimo elegido, nombre del cuento adjunto. 

-Los jurados solo recibirán una copia impresa del relato con su respectivo pseudónimo.

-Los relatos deben ser originales e inéditos, no publicados en ningún soporte físico o electrónico. No podrán participar trabajos ya publicados ni premiados en otros concursos.

-El anuncio de los relatos ganadores se hará el 10 de enero de 2021. Habrá tres ganadores y menciones que se anunciarán a través de www.hojaporhoja.com.ar.

-El premio consiste en la publicación de una antología en formato PDF, exclusivamente digital, con los relatos seleccionados. En caso de resultar seleccionados relatos escritos en un idioma que no sea el español, se publicarán el original y su traducción al español.

-La antología estará disponible para su descarga gratuita en Hoja por Hoja (www.hojaporhoja.com.ar) y se podrá difundir mediante la siguiente licencia Creative Commons: (https://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/.

-Los autores permiten el uso de sus relatos exclusivamente para la publicación en dicha antología digital y su traducción si fuera necesario, por única vez. Permiten asimismo la lectura de dichos relatos en ocasión de la presentación al público, que se realizará en el Museo Beatle de la Ciudad de Buenos Aires (http://www.thecavern.com.ar/museo-beatle.html) en fecha a determinar (será informada mediante Hoja por Hoja) durante 2021.

-La participación en este certamen implica la aceptación de todas y cada una de sus bases, siendo el resultado inapelable por parte de los participantes. La propiedad intelectual de los cuentos premiados, al margen de la publicación en la antología digital referida, seguirá siendo de sus respectivos autores.

El jurado estará integrado por:

  • Florencia Agrasar / Prof. en Letras
  • María Amelia Arancet / Dra. en Letras, especialista en Literatura Argentina
  • Graciela Cutuli / Prof. en Letras, periodista
  • Mabel Fuzzi / Prof. en Letras, correctora literaria
  • María Victoria Rossi / Prof. en Letras
  • Teresa Téramo / Dra. en Ciencias de la Información, especialista en Narrativas Audiovisuales

Bases en inglés / Terms & Conditions

Consultas a hojaporhoja@gmail.com

Bases en francés / Règlement

Bases en italiano / Regolamento

¿Qué ciudades italianas leen más?

Milán se confirma como la “reina de la lectura” en Italia por octavo año consecutivo, seguida de Roma, que consigue la segunda posición, y Turín, para completar el podio.

La revelación de este año es Nápoles, que por primera vez ingresa en el “top ten”, según la clasificación de Amazon.it, y se apodera del noveno puesto. La lista de la librería virtual muestra un interesante crecimiento en el sur del país: Palermo pasa del puesto 47 al 13, Bari del 46 al 20, Reggio Calabria del 50 al 36.

Los últimos lugares se los disputan tres ciudades de diversas regiones:
Siracusa, Alessandria y Foggia.

La clasificación examina el número de títulos, en papel o en digital, comprados por los clientes de Amazon durante el último año, en los centros habitados con más de 90.000 residentes.

Así, también en este año de cuarentena Milán mantiene su cetro de ciudad amante de los libros, en papel o en digital. Turín desplaza, en el tercer lugar, a Bolonia y Padua, que pasan respectivamente a los puestos cuarto y octavo, en tanto Pisa sale del “top ten”.

Florencia por su parte gana tres puestos respecto de 2019, superando a Verona, que está séptima. Padua queda octava y entre los nuevos ingresos del “top ten”, junto con Nápoles, se destacan Génova y Trieste (puestos 6 y 10).

En cuanto al formato digital exclusivamente, Milán se confirma como la ciudad que compra más e-books en el Kindle Store, seguida de Roma, Turín, Bolonia y Génova. Nápoles en cambio no está entre las diez primeras en lectura digital y deja lugar a Cagliari, en el puesto 10.

Una vez más, Milán es la ciudad que más aprecia los diferentes géneros literarios, adjudicándose el primer lugar entre las ocho clasificaciones divididas por género: allí es donde más se leen textos de no ficción, cocina, fantasía y ciencia-ficción, viajes, literatura motivacional, economía y finanzas, y bienestar. Y a diferencia del año pasado, conquista el primer lugar también en materia de novelas románticas.

Nápoles a su vez figura entre las ciudades donde se leen más libros motivacionales, de economía y finanzas y bienestar, dejando espacio a Verona, cuarta en la clasificación de novelas románticas. Florencia y Bolonia por su parte se confirman como amantes de la buena mesa, en el cuarto y quinto lugar cuando se trata de libros de cocina.

Concurso de cuentos para niños escritores

Cazacuentos, en articulación con Impulso Cultural a través de su área  editorial y de BA Audiovisual, invitan a niños de 7 a 12 años a crear y escribir una historia breve que refleje que pese a todas las diferencias, somos iguales y tenemos los mismos derechos. El concurso se extenderá del 23 de julio al 31 de agosto y el ganador será anunciado la última semana de octubre.

La propuesta, que busca alimentar la imaginación, la creatividad y la sensibilidad, ofrece tres categorías de acuerdo a la edad de los niñxs: Ardillas: de 7 y 8 años; Zorros: de 9 y 10 años; y Ciervos: de 11 y 12 años. Cada categoría incluye tanto los que ya hayan cumplido como los que estén por cumplir la edad requerida en 2020.

Los cuentos deben ser inéditos y de creación propia y la extensión no deberá exceder una página tamaño A4, escrito en Arial tamaño 12.  Cada uno podrá mandar un máximo de tres cuentos que serán leídos y seleccionados por un jurado compuesto por las editoras Raquel Franco (Pequeño editor) y Lulú Kirschbaum (Limonero), Manuel Rud (Limonero) y la escritora Ana María Shua.

El ganador de cada categoría recibirá una selección de libros infantiles. Además, uno de los tres cuentos ganadores será elegido para producir un video animado. Esa elección estará a cargo de Irene Blei y las directoras de Cazacuentos.  El video será una producción de Cazacuentos, y el estudio de animación a cargo de la realización será Tamandúa.

Para consultar las bases y condiciones, y acceder al formulario de inscripción se deberá visitar la plataforma de Cazacuentos: http://www.cazacuentos.com.ar  y en caso de tener dudas o consultas se puede escribir a concurso@cazacuentos.com.ar.

El concurso reconoce la lectura como una herramienta indispensable para la adquisición de aprendizajes que fortalecen el desarrollo y el acceso a la diversidad sociocultural.

ACERCA DE CAZACUENTOS

Cazacuentos -que cuenta con el apoyo de Mecenazgo del Ministerio de Cultura porteño-, selecciona, rescata y produce animaciones infantiles en formato breve. Es una ventana que apunta a unir al público general con artistas de la animación y crear un espacio donde niñas y niños pueden acceder a un contenido artístico, divertido y seguro, que los eduque en lo audiovisual y los involucre en el proceso de creación.

CATEGORÍAS

Ardillas: niñxs de 7 y 8 años (cumplidos o por cumplir en 2020)

Zorros: niñxs de 9 y 10 años (cumplidos o por cumplir en 2020)

Ciervos: niñxs de 11 y 12 años (cumplidos o por cumplir en 2020)

SOBRE LOS CUENTOS

Deben ser inéditos, de creación propia. La extensión no deberá exceder una página tamaño A4, escrito en Arial tamaño 12.  Cada niña o niño podrá mandar un máximo de tres cuentos.

CRONOGRAMA

La apertura del concurso es el 20 de julio de 2020 en el marco de la Feria del Libro Infantil y Juvenil y se podrán enviar los cuentos hasta el 31 de agosto a las 23.59 h de 2020.  

El jurado trabajará en los meses de septiembre y octubre, el ganador será anunciado en la última semana de octubre mediante una publicación en la web de Cazacuentos.

CÓMO PARTICIPAR

Las bases y condiciones, así como el formulario de inscripción estarán disponibles en la plataforma de Cazacuentos: http://www.cazacuentos.com.ar. La inscripción en el concurso implica la aceptación de sus bases. Para todas las dudas y consultas se habilita el email: concurso@cazacuentos.com.ar

Pandemia y “rentrée” literaria 2020 en Francia

Pasadas las vacaciones de verano el hemisferio norte, empieza en Europa la temporada de edición de las novedades literarias del año. Un período que en Francia se conoce como la “rentrée littéraire”, y que coincide con la “rentrée” o regreso al año escolar.

Este año sin embargo es particular, tanto para la escuela (que podrá volver solo con precisos protocolos para combatir el Covid-19) como para la literatura. En 2020, en efecto, la oferta de óperas primas en novelas, así como de novelas extranjeras, será muy inferior a la habitual.

Entre mediados de agosto y octubre 2020 -el período de la “rentrée”- se editarán 511 nuevas novelas y colecciones de nouvelles o relatos, según publicó Livres-Hebdo. Se trata del menor número desde 1999. El año pasado eran 524 (-2,5%), lo que marca el tercer año de baja consecutiva.

La cantidad de novelas francesas, por su parte, pasa de 336 a 366 títulos. Las primeras novelas pasan de 82 el año pasado a 65 este año, 37 de ellas obra de mujeres. Con 145 títulos, frente a 188 el año pasado (-22,9%), la literatura extranjera sigue disminuyendo su participación.

Este año, la “rentrée” tendrá autores como Muriel Barbery, Emmanuel Carrère y Amélie Nothomb. Entre las traducciones, se publicarán en francés obras de Salman Rushdie, Jon Kalman Stefansson y Joyce Carol Oates.

Este año los lanzamientos editoriales del fin del verano-otoño se producen en un contexto particular, debido a las consecuencias de la cuarentena por el coronavirus. Las editoriales con un volumen de negocios entre los 100.000 y los diez millones de euros pueden postular a un fondo de cinco millones de euros; desde el comienzo de la crisis sanitaria, el Estado francés movilizó más de 230 millones de euros. El 2 de julio pasado, los diputados votaron líneas de crédito de 50 millones de euros para la “misión Cultura”, que engloba a todos los sectores.

El pasado mayo un grupo de 600 editores, autores y libreros había pedido al presidente, Emmanuel Macron, “salvar” el sector del libro, ya que el cierre total de las librerías había causado pérdidas superiores al 80% a las editoriales.

Sin embargo voces de la industria alertan que, pese a que las intenciones eran publicar menos libros para defender las nuevas publicaciones (y con ellas el trabajo de los libreros) la disminución no es muy significativa.

Clément Ribes, director de Christian Bourgois, explicó sus razones a la prensa francesa: “La programación de la rentrée littéraire se construye con un año y medio o dos de anticipación, sobre todo en literatura extranjera. Toda postergación de un título provoca una reacción en cadena, que hará postergar también los siguientes. La cuestión es cómo organizar las cosas para que las programaciones de 2021 y 2022 no sean demasiado asfixiantes para los libreros”. En su caso, de las cinco novedades previstas finalmente aparecerán tres. No es el caso de Stock, que publicará todo lo previsto y considera que la oferta cultural de la temporada estará concentrada en los libros, relegando al teatro y el cine.

Algunas de las novedades 2020:

Amélie Nothomb, Les aérostats, Albin Michel

Yasmina Khadra, Le sel de tous les oublis, Julliard

Lola Lafon, Chavirer, Actes Sud

Serge Joncour, Nature Humaine, Flammarion

Eric Reinhardt, Comédies françaises, Gallimard

Emmanuel Carrère, Yoga, POL

Odiseo, de Troya a Ítaca

El accidentado regreso de Ulises al terminar la Guerra de Troya inspiró gran parte de la Odisea de Homero. Un itinerario por las islas y costas mediterráneas donde, según el épico relato, el legendario héroe vivió sus fabulosas aventuras.

Por Graciela Cutuli

Buena falta le hizo a Ulises ser “fecundo en ardides” para completar su travesía de diez años después de la Guerra de Troya. Si un precursor hubo del “turismo aventura”, bien puede haber sido este griego astuto, proclive a dejarse llevar por las corrientes del mar y de la vida, que mientras Penélope tejía y destejía a él lo llevaban a un fantástico mundo de hechiceras, sirenas, cíclopes y remolinos. De Troya a Itaca fueron numerosas las escalas que hizo en el recorrido por el homérico “mar de color de vino”, y casi igualmente numerosas son las versiones sobre su auténtico itinerario, que tantos siglos después sólo puede reconstruirse en forma incierta y aproximada. Los espejismos del Mare Nostrum bien pueden situar cada episodio en uno u otro punto de sus remotos rincones, aunque a lo largo de la travesía mediterránea es posible encontrarse en lugares donde no hace falta siquiera usar la imaginación para sentirse en el corazón de la Odisea: todavía hay playas casi vírgenes de aguas transparentes como el cielo, farallones amenazantes que surgen fantasmales de la superficie del agua, verdes islas que ofrecen un puerto seguro para el descanso del navegante. Siguiendo las huellas de Ulises, se pasa desde Asia Menor al sur de Italia, y hay quienes llevan su aventura incluso más allá, hasta las costas de España.

TODO EMPEZO EN TROYA Durante siglos, el emplazamiento de Troya –y hasta su propia existencia, incluyendo la historicidad de la guerra que enfrentó a griegos y troyanos– fueron un misterio. Hizo falta la pasión del muy discutido Heinrich Schliemann para encontrar finalmente los restos de la ciudad, sobre la colina de Hissarlik, en Turquía, a partir de 1870. A lo largo de varios años de excavaciones, Schliemann y sus colaboradores descubrieron la construcción de nueve ciudades sucesivas en el emplazamiento de Troya: la ciudad homérica se atribuye a la capa VI, aunque persisten las dudas y debates sobre dataciones y hechos históricos. El extenso y complejo sitio de la excavación de Troya, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, se visita de la mano de guías expertos y minuciosos, aunque para el lego es fácil perderse entre las sucesivas capas arqueológicas. Una de sus imágenes más conocidas, sin embargo, no es histórica: se trata de la reconstrucción del gigantesco caballo de madera que evoca el gran ardid de Ulises –ocultar a los griegos en el caballo regalado a los troyanos– para derrotar finalmente las murallas de Ilión.Dejando atrás Troya, Ulises llegó al “país de los cicones”, en Tracia, una región que hoy se reparte entre Turquía, Grecia y Bulgaria. Ulises y sus compañeros saquearon la ciudad de Ismaro en un auténtico ataque pirata, hasta que fueron expulsados por la furiosa reacción de los habitantes y pusieron proa hacia el “país de los lotófagos”, peligroso para quienes deseaban volver a su patria, porque el loto que comían los habitantes borraba todos sus recuerdos… Quien visite hoy las costas del norte de Africa –probablemente Libia, aunque Homero no fue muy preciso sobre la dirección de los caprichosos vientos que impulsaron las naves de Ulises– no correrá los mismos peligros: en todo caso, es la belleza del lugar lo único que podría inducir al olvido de las ganas de regresar.Libia se abrió al turismo en épocas recientes, y es una de las estrellas ascendentes de la región, por la variedad y riqueza de sus vestigios arqueológicos, aunque una infraestructura todavía no del todo desarrollada hace más que recomendable viajar con conocedores de la zona. Uno de los lugares a visitar son las ruinas de Cirene, un conjunto arqueológico aún en excavación que incluye templos, el ágora, una importante necrópolis y un teatro. A sólo media hora se levanta Apollonia, el primer asentamiento griego en la costa del norte de Africa. La magnificencia de las ruinas, sin intervenciones que alteren su autenticidad, sorprende por su extensión y permite darse una idea de la importancia de Cirene en la Antigüedad, cuando formaba junto con otras cuatro ciudades griegas el conjunto llamado Pentápolis.

“NADIE ES MI NOMBRE” Cuando Ulises consigue finalmente arrastrar a sus compañeros fuera de los peligros del dulce fruto del loto, en verdad sus aventuras no hacen más que empezar. Nuevamente empujados por el viento, exploran una nueva costa y descubren una cueva llena de alimentos: un festín para los viajeros siempre hambrientos, si no fuera porque el festín tenía dueño. Y un dueño ciertamente amenazante: Polifemo, un gigante de un solo ojo que nada más verlos devoró a dos de los infortunados compañeros de Ulises. Haría falta todo el ingenio del griego, que dice llamarse “Nadie”, para escapar a la trampa del cíclope, vencido gracias al vino y un oportuno estacazo en el ojo. “Me atacan, me dejaron ciego”, grita un Polifemo desesperado pidiendo ayuda a sus congéneres, para rematar con una afirmación desconcertante: “Nadie me hizo esto”.Para algunas versiones, el episodio se sitúa en la costa occidental de Sicilia; para otros es indudable que Polifemo y los cíclopes vivían en Creta. Esta isla, la más meridional y también la mayor de Grecia, bien podría haber sido escenario de la aventura, gracias a su litoral accidentado y sus numerosas cuevas: se dice incluso que en una de ellas nació Zeus, y logró escapar a la furia devoradora de su padre, Cronos. Creta posee hermosísimas playas y senderos de montaña; también es célebre por el Palacio de Cnosos, aunque no se encontraron los restos del célebre laberinto de Teseo, Ariadna y el Minotauro.Situar a los cíclopes en Sicilia acerca a los personajes de la Odisea hacia su siguiente aventura, la llegada a la isla de Eolo, el rey de los vientos. Muchos creen que Homero situó las peripecias de su héroe en las tierras y mares occidentales que por entonces fascinaban a los griegos: así habría ubicado a Eolo en las islas Eolias, sobre la costa nordeste de Sicilia. El archipiélago se forma con Lipari, Vulcano, Salina, Stromboli, Filicudi, Alicudi y Panarea, un pequeño rosario de islas volcánicas rodeadas de aguas cristalinas, con playas vírgenes y un sol que favorece el cultivo de vides, olivas y alcaparras, ingredientes esenciales de la dieta mediterránea. Aquí Eolo regaló a Ulises un odre que encerraba los vientos tormentosos, para que pudieran regresar sanos y salvos a sus casas: pero la irrefrenable curiosidad de los marineros pudo más, y al abrir el odre salieron vientos huracanados que los arrojaron nuevamente a tierras desconocidas, esta vez habitadas por los lestrígones, unos gigantes antropófagos no más amables que los cíclopes. Cerdeña, la isla de las costas esmeralda, o bien Córcega pueden haber sido inspiradoras de este episodio: en todo caso, no se puede negar que la imprudencia, la sed de aventura y los vientos llevaron a Ulises por algunos de los más bellos lugares del Mediterráneo, islas que hoy están entre los más preciados destinos turísticos del mundo, meta del jet set y las testas coronadas de Europa.Claro que a nuestro héroe, presa de los lestrígones, no le habrían parecido tan agradables… fue así que, cuando pudo escapar, puso rumbo hacia el norte y desembarcó en la isla de Eea, feudo de la maga Circe, que acostumbraba transformar a los forasteros en animales. Esta vez no le fue tan mal a Ulises, ya que permaneció un año junto a la hechicera, que incluso le dio un hijo, Telégono. ¿Dónde se sitúa el país encantado de Circe? Probablemente en las costas cercanas a Nápoles, donde se encuentra precisamente el cabo Circeo. A los griegos estas costas, al norte de la Magna Grecia, les eran también bien conocidas: la propia Nápoles nació como colonia griega, la “ciudad nueva” de Neapolis.

ULTIMAS AVENTURAS Tras dejar atrás los encantos de Circe y escapar a los tentadores pero peligrosos cantos de las sirenas, Ulises estaba lejos todavía de ver el fin de sus aventuras. Escila y Caribdis, dos monstruos que provocaban remolinos y devoraban a los marineros, son el siguiente escollo de su viaje: tradicionalmente, se ubica a los monstruos junto a la actual Scilla, un encantador cabo que se adentra en el Tirreno, a la altura de Calabria, en lo que llaman la “costa viola” (costa violeta) por el extraordinario color del mar. Scilla mira hacia el estrecho de Messina, célebre por sus difíciles corrientes, un detalle más que ayuda a ubicar aquí la siguiente etapa de Ulises: la isla de Trinacria, el antiguo nombre de Sicilia. De aquí, tras una terrible tormenta cuyo único sobreviviente fue el astuto griego, Ulises fue a dar a la isla Ogigia, morada de la ninfa Calipso. Hay quienes identifican el lugar con Crotone, una antigua colonia griega en la actual Calabria, junto al Mar Jónico, aunque otras versiones llevan mucho más lejos la navegación de Ulises y sitúan a Calipso y sus encantos tan lejos como en el estrecho de Gibraltar. Sólo la intervención divina hizo que Calipso dejara partir a Ulises, que pagó sus años de calma junto a la ninfa con una fuerte tormenta que lo dejaría finalmente en las costas del país de los feacios. Es decir, Corfú, que si no lo fue realmente bien podría haber sido el escenario del encuentro de Ulises con la joven Nausicaa. Corfú es una de las islas más turísticas de Grecia, aunque conserva todavía costas vírgenes de gran belleza y soledad. Pueblitos costeros, bahías protegidas, lagos y una hermosa capital de eclécticas influencias europeas hacen la belleza de Corfú, que fascinó también a la emperatriz Sissi en sus numerosos viajes por Europa. Como recuerdo de su paso queda el Palacio del Achilleion, que la esposa de Francisco José hizo construir al sur de la capital de la isla a fines del siglo XIX.Pero como todo tiene que terminar alguna vez, también los viajes de Ulises llegan a su fin. Con ayuda de los feacios, el héroe regresa finalmente a Itaca, su patria, una isla pequeña que forma parte del archipiélago de las Jónicas, al sur de Corfú. En verdad hoy día a Ulises sólo se lo encuentra con la imaginación, pero la minúscula y escarpada Itaca sigue gozando del privilegio de haber sido la cuna del héroe de la Odisea. “Nuestro padre Odiseo”, como dicen sus habitantes. Sólo por eso, si no es por el atractivo de Vathy, la capital, merece la visita en una recorrida por las islas griegas. En el norte de la isla, se cree que el pueblo de Stavros fue el lugar donde se levantaba el palacio de Ulises, pero no queda vestigio alguno (ni siquiera Schliemann, aunque lo intentó, pudo encontrarlo): sólo una de las piezas del museo arqueológico local, con el nombre del héroe, sirve de testimonio a la veracidad de la Odisea. Una veracidad que al fin y al cabo no tiene importancia alguna, ya que su única verdad está en la literatura, argumento más que suficiente para emprender un viaje que siga las imaginarias y extraordinarias huellas de Ulises.

(Publicado en Página/12, 2008)

El misterio de la desaparición de Agatha Christie

Por Graciela Cutuli

Además de ser el exitoso padre de Sherlock Holmes, Sir Arthur Conan Doyle se interesó personalmente en algunos resonantes casos judiciales de su época, en los que logró no solo liberar de culpa y cargo a los acusados, sino sentar las bases de la futura Corte de Apelaciones en lo Criminal. Tal vez por eso, además de su experiencia como novelista policial, en diciembre de 1926 fue convocado para dilucidar un misterio que atrapó a la sociedad británica durante 11 días y, a pesar de la movilización de numerosas fuerzas policiales e investigaciones de prensa, nunca logró dilucidarse realmente. 

El misterio tenía como protagonista, además, a una colega de Conan Doyle: también de la mano de la novela policial, Agatha May Clarissa Miller -más conocida como Agatha Christie- se había tallado una reputación literaria tan amplia como discutida gracias a sus primeras obras, donde ya aparecía el detective Hercule Poirot.

Un agudo Poirot o una perspicaz Miss Marple, otro personaje que más tarde contribuiría a su fama global, hubieran hecho falta tal vez para descubrir qué pasó aquella fría noche de 1926 en que la escritora literalmente se esfumó de su casa en Berkshire.

Crónica de una desaparición no anunciada

Sin duda no hay que contar con la extensa Autobiografía que escribió Agatha Christie y que se publicó, póstumamente, en 1977.  Llena de episodios, viajes, reflexiones, recuerdos y aventuras, no hace ni la menor mención a lo que ocurrió aquella noche ni los 11 días siguientes en los que estuvo oficialmente desaparecida. Aunque el comienzo de uno de los capítulos podría dar alguna pista: “El siguiente año (1926) -escribió- es uno de los pocos que odio recordar. Como tantas veces sucede en la vida, cuando una cosa va mal, todo va mal”.

Volvamos a la noche del 3 de diciembre de 1926, en la casa de los Christie en Sunningdale, Berkshire. Una mansión llamada Styles, un nombre inspirado en El misterioso caso de Styles, la primera obra de la novelista, publicada pocos años antes. Pasadas las nueve, Christie se levantó de su sillón y subió las escaleras para dar un beso de buenas noches a su hija Rosalind, de siete años. Volvió a bajar, salió, se puso al volante de su auto -un Morris Cowley Bullnose que le había costado horrores aprender a dominar, pionera entre las mujeres de su época- y partió con rumbo desconocido. 

Desaparición de Agatha Christie en la prensa en 1926

Un reporte en la primera plana del New York Times, fechado el 5 de diciembre, se hizo eco de la noticia cuando se seguía sin noticias del paradero de la escritora: bajo el título Mrs. Agatha Christie, novelista, desaparece de un modo extraño de su casa en Inglaterra, el diario refería que la mujer se había “desvanecido en misteriosas circunstancias, y un centenar de policías la buscaron en vano durante el fin de semana. El viernes a la noche, tarde, Mrs. Christie empacó ropa en una maleta y se fue, dejando una nota para su secretaria diciendo que no volvería esa noche”.  Y luego más detalles para añadir misterio al asunto: “A las ocho de la mañana de ayer (4 de diciembre, es decir la mañana siguiente a su partida, NDR), el auto de la novelista fue hallado abandonado cerca de Guilford, junto a una cantera, con las ruedas de adelante colgando del precipicio. Evidentemente el vehículo se había despistado y solo la presencia de un gran arbusto evitó su caída. En el auto se encontraron prendas de vestir y una caja con papeles”.

“Todos los policías disponibles -agregaba el cable- fueron movilizados y realizaron una búsqueda exhaustiva en varias millas a la redonda, pero sin hallar huellas de Mrs. Christie. El coronel Christie refiere que su esposa ha estado sufriendo de los nervios. Un amigo describe a Mrs. Christie como especialmente feliz con su vida doméstica y muy dedicada a su única hija”. 

Y aunque las cosas no eran exactamente así… todavía no era de público conocimiento.

Semejante escenario, de todos modos, inducía a pensar en un asesinato, un suicidio o un accidente. El despliegue policial fue sin precedentes: hasta aviones se usaron en la búsqueda. Al coronel Christie lo interrogaron, bajo la sospecha de la primera opción, pero tenía una coartada sólida. La policía llevó al perro terrier de la escritora al lugar de la desaparición, sin éxito, y empezó a inclinarse por la hipótesis de un suicidio, descartando las decenas de cartas con indicaciones de presuntos avistajes de la escritora desvanecida. 

En una nota fechada el 9 de diciembre, el New York Times añadía un detalle tan surrealista como escalofriante: “Según una persona amiga de Mrs. Christie, la casa donde vive en Sunningdale la estaba poniendo nerviosa. Se levanta en un sendero solitario, sin iluminación a la noche, que se dice está embrujado. El sendero fue escenario del asesinato de una mujer y del suicidio de un hombre”. Según la fuente, remataba el diario, Christie había dicho que “si no dejo pronto Sunningdale, Sunningdale será mi fin”.

Desorientada y en busca de más opiniones, la policía recurrió a Conan Doyle, tal vez atribuyéndole las dotes de sabueso de su famosa criatura. Pero en lugar de elucubraciones sobre pistas y huellas a la usanza de Sherlock Holmes, Conan Doyle recurrió al médium Horace Leaf, un experto en psicometría que decía poder extraer información psíquica de una persona a partir de objetos. “Un artículo usado por una persona y sostenido en la mano o contra la frente puede atraer a la mente pensamientos, sentimientos y hasta visiones relacionadas con ese individuo”, afirmaba. Cuando Conan Doyle le puso en la mano un guante de la escritora, el médium exclamó: “Agatha”. Lo cierto es que nadie le había dicho a quién pertenecía la prenda, aunque considerando la repercusión del caso Leaf probablemente haya usado, simplemente, el sentido común. Más curioso -o tal vez lo más sensato considerando que nunca se había hallado el cuerpo- es que afirmara a continuación que había algún tipo de perturbación relacionada con el guante y que su dueña “no está muerta, como muchos creen. Está viva. Van a saber de ella, creo, el próximo miércoles”.

Agatha Christie en la época de su desaparición

Un misterio sin fin

Con cuentagotas, como imitando en la realidad las ficciones policiales, los investigadores fueron dando a conocer poco después algunos detalles más: lo principal era que habían aparecido tres cartas, dirigidas respectivamente a su marido (que la destruyó asegurando que no decía nada relevante para el caso), a su cuñado (que también la destruyó) y a su secretaria: esta misiva había sobrevivido, pero solo tenía instrucciones irrelevantes. Un grupo de espiritistas volvió, otra vez sin resultados, al lugar de los hechos. Y la prensa reportó rumores según los cuales Agatha Christie podría estar en Londres, disimulando su presencia con ropas masculinas. El propio coronel Christie revisó su ropero para saber si faltaba alguna prensa: también en vano.

Con el misterio cada día más denso, cuando ya eran pocas las esperanzas de llegar a un desenlace feliz y se rumoreaba que la escritora se había ido con intención de no volver, llegó el 14 de diciembre. Ese día, Agatha Christie fue encontrada en el hotel Hydro de Harrogate, una ciudad termal de Yorkshire, donde un músico la reconoció y avisó a los dueños, quienes a su vez reportaron a la policía.

La escritora estaba, entonces, sana y salva. Pero el enigma de su desaparición estaba lejos de ser resuelto: Agatha Christie se había registrado en el hotel con el nombre de Teresa Neele y, aunque su marido afirmaba que tal nombre no tenía significado alguno, era en realidad el apellido de Nancy Neele, su amante. La noticia se difundió e indignó incluso al padre de Nancy Neele: “Mi hija está muy molesta por todo esto, al igual que todos nosotros -declaró a la prensa- y no tiene nada que ver con la desaparición de Mrs. Christie”.

El coronel Christie terminó por volver a Londres con su esposa. Cientos de personas los esperaban en la estación de King’s Cross con la esperanza de ver a la famosa escritora, ahora presa de una profunda amnesia. Efectivamente, Agatha decía no tener ni idea de lo que había ocurrido: no recordaba nada de su partida, ni del choque de su vehículo, ni del día de su ingreso en el hotel, en una de las zonas más de moda en la Inglaterra de los años 20. En su autobiografía ignoró olímpicamente el episodio. Solo una vez, dos años más tarde, admitió en una entrevista que atravesaba entonces un mal momento y había pensado en arrojarse a una cantera con el auto, pero desistió de la idea porque estaba con su hija: sin embargo, esa noche dejó su casa, presa de una conmoción nerviosa y con intención de hacer algo desesperado. Y lo intentó, pero sufrió un golpe en la cabeza que la dejó sin memoria. 

Cierta o no su versión, muchos de quienes eran sus admiradores reaccionaron con enojo, atribuyendo todo lo ocurrido a un montaje publicitario. Pero a lo largo de los años, intrigados por lo ocurrido, numerosos investigadores volvieron sobre aquellos 11 días, y en la mayoría de los casos llegaron a la conclusión de que Agatha Christie, la reina del policial, fue entonces presa de un profundo episodio de amnesia provocado por el estrés. Su posterior divorcio podría confirmar la teoría: pero sobre todo, el misterio que aún envuelve lo ocurrido sirvió de inspiración al cine, la televisión y la literatura, que intentaron resolver mediante la ficción lo que en realidad nunca se pudo saber. –

Publicado en La Nación, Buenos Aires:

La enigmática desaparición de la escritora que fue tapa del New York Times.

Convocatoria para escribir cuentos infantiles sobre Parques Nacionales

El Ministerio de Ambiente de la República Argentina, a través de la Administración de Parques Nacionales (APN), creó una convocatoria de cuentos infantiles. La idea es que los chicos y las chicas puedan imaginar en familia y elaborar relatos que abracen los elementos de la naturaleza.

“En un momento marcado por el aislamiento para protegernos del coronavirus, la propuesta está pensada como una manera de impulsar el aprendizaje del patrimonio natural y cultural argentino en chicos y grandes. Y aunque la mayoría de las áreas naturales protegidas permanezcan cerradas debido a la situación sanitaria, la convocatoria de cuentos es una oportunidad para saber más sobre nuestros parques naturales, su vegetación, el comportamiento de su fauna y su clima, entre otras cosas por conocer”, informó un comunicado de APN.

De esta manera, se invita a niños y niñas, junto a sus familias, a elaborar relatos infantiles que no tengan más de tres carillas de extensión. La condición fundamental es que se trate en cada caso de una historia situada en alguna de las áreas protegidas de Argentina, bajo jurisdicción de la APN, y que incluya por lo menos una especie de flora o de fauna de la zona.

De la selección de las narraciones más creativas se ocupará un equipo de la APN. También realizará las ilustraciones para integrarlas en una publicación digital que será dada a conocer a través de las redes sociales y la página web del Ministerio de Ambiente nacional y la APN.

Para leer algunos ejemplos de cuentos inspiradores, conocer más a fondo cómo partipar y consultar las bases y condiciones de la convocatoria, se puede visitar este enlace: https://www.argentina.gob.ar/noticias/convocatoria-de-cuentos-infantiles.

Hay tiempo hasta el 31 de julio para presentar relatos.

Aquí bases y condiciones:

1.- Podrán participar de esta convocatoria niños y niñas, de hasta 15 años de edad, que se encuentren movilizados por la propuesta sin distinción de nacionalidad, ni país de residencia.
2.- Los textos (ya sea ficción, relato biográfico, crónica, leyenda, etc.), deben estar escritos en español y deben enviarse en formato word al correo electrónico contenidos@apn.gob.ar
3.- Los textos deben ser inéditos y su extensión será como máximo 3 carillas con tipografía número 12 y a doble espacio.
4.- Los textos (ya sea ficción, relato biográfico, crónica, leyenda, etc.) deberán situarse en un Parque nacional o Reserva y además debe incluir por lo menos una especie de flora o fauna de la región en la que se encuentre el área protegida seleccionada.
5.- Cada niño o niña podrá presentar uno o más relatos, y además deberá incluir otro archivo de texto con: Nombre, Apellido, Edad, Ciudad de residencia y autorización firmada por los padres para publicar el texto y su autoría en caso de resultar seleccionado.
6.- El equipo de la Administración de Parques Nacionales seleccionará los mejores relatos que serán ilustrados por los diseñadores para la publicación de una antología digital.
7.- El plazo de admisión de los textos será del 1 al 31 de julio del año 2020. El domingo 16 de agosto, en el día del niño, se anunciarán los textos elegidos.