Shakespeare en Praga

U Lužického semináře 91/10, 110 00 Praha 1 – Malá Strana

Malá Strana, la Ciudad Pequeña, es uno de los barrios históricos más bonitos de Praga. Y también uno de los más turísticos. Se llega después de cruzar el archifamoso Puente de Carlos, sobre las aguas del Moldava, para visitar el Castillo de Praga que lo domina y recorrer las callecitas de los alrededores (de paso bien vale parar un ratito a tomar los famosos helados de Amorino con forma de rosa).

En Malá Strana está también la calle Nerudova: un homenaje al poeta Jan Neruda, que vivió aquí y escribió sobre este entonces tranquilo distrito de la ciudad (como en sus Cuentos de Malá Strana). Dice Ivan Klima en el prólogo a la edición en inglés de los Cuentos de Praga: “Lea a Neruda y visite Malá Strana en Praga, se sentirá como en su casa”.

Es aquí, en este barrio hoy poblado de turistas de todo el mundo, donde se levanta la pequeña librería Shakespeare & Sons. No hay que desanimarse si no se domina el checo: aquí hay libros en inglés (con algo asimismo de francés y alemán), de todos los géneros, y también una sección de segunda mano (la sala de lectura depara además hermosas vistas del Puente de Carlos). La librería está llena de detalles cautivantes para el lector, pero sobre todo del irresistible aroma a papel y madera que conforman su ADN.

Su catálogo digital también se puede visitar en www.shakes.cz

 

 

 

Una biblioteca en el subte

En el subte porteño basta con un celular y un par de aplicaciones para descargarse una interesante biblioteca gratuita. La primera apareció en la estación Plaza Italia del subte D; las fotos de esta página corresponden a la estación Catedral (D) en las conexiones hacia las líneas A y E.

El procedimiento es muy sencillo: hay que tener cargado un lector de códigos QR y escanearlo con el celular el código en cuestión en el lomo de cada libro de la biblioteca virtual. (Si no se tiene el lector, se lo puede descargar de las tiendas de aplicaciones gracias a la conexión wi-fi del subte).

Y una vez leído el código, lleva a un link de descarga desde donde se accede al libro, que se puede leer en los lectores de pdf o e-pub para celulares (como iBooks). De Jane Austen a Miguel Cané, de Homero a Platón y Shakespeare a Rousseau, hay para todos los gustos y lectura suficiente para muchas horas de viaje.

Make America Read Again

828 Broadway en la esquina de la East 12th Street. En el East Village, Manhattan. Es la dirección de una de las mayores librerías de libros nuevos y usados del mundo, un pequeño-gran paraíso para el lector (especialmente en lengua inglesa) que lleva sus pasos por Nueva York. Si hace buen tiempo, aparece una suerte de pop up bookshop en el Central Park, un kiosco de libros usados muy parecido al de cualquier feria porteña.

En la era de las cadenas, cuando rivales como Barnes & Noble tambalean bajo el peso de la lectura digital (y la fuerza de Amazon), The Strand resiste como Astérix en su territorio… gracias a sus “18 millas de libros” (unos 28 kilómetros).

El nombre fue tomado de la calle de Londres donde antiguamente solían reunirse grandes escritores como Thackeray y Dickens.

Y su historia es bien larga: este año cumple 90 desde su apertura en 1927 en la Fourth Avenue, que tenía por entonces numerosas librerías. Esa parte de la calle se conocía como el Book Row… y The Strand es la única superviviente.

La mudanza a la ubicación actual fue en 1956, para distribuir mejor en tres pisos y medio un catálogo estimado en 2,5 millones de libros. En su currículum, The Strand se enorgullece de haber contratado a Patti Smith y de haber tenido su papel en la pantalla grande (Six Degrees of Separation, Julie & Julia, Remember Me). Más literariamente, es la locación del relato Three Girls de Joyce Carol Oates.

Mystery Book

Por 19 SGD (13 USD) te podés llevar un mystery book de la máquina expendedora de libros del Museo Nacional de Singapur. #mysterybook #singaporenationalmuseum

¿No tuviste tiempo de pasar por la librería hoy?

Estas son las mesas ahora en Cúspide del Village Caballito

¿Tres destacados de esta mesa, a primer golpe de vista? Henning Mankell y sus Botas de lluvia suecas. Elena Ferrante con La niña perdida. Muriel Barbery y La vida de los elfos.

Aquí clásicos y nuevos argentinos: Borges y Cortázar, junto con Distancia de rescate, de Samantha Schweblin, hace poco traducida al inglés con el título Fever Dream.

Cerramos con el popular Christian Jacq, la continuación de la saga Millennium -ya sin su autor original- y Joël Dicker con Los últimos días de nuestros padres.