De cómo Il Gattopardo asombraría a Berlitz

En una reciente fiesta de los Oscares se ofreció un montaje de doblajes para satirizarlos. Cuando se dobló al inglés Il Gattopardo fue para aprovechar la presencia de Burt Lancaster, aristócrata americano, en el papel principal del príncipe. El resto del reparto, excepto Alain Delon, era italiano. Italiana era la novela que adaptaban, italianos el ambiente y el vino, italianas eran las mortadelas que comían con gusto italianos extras. Que todos ellos hablaran inglés, no sólo era incongruente, era criminal; con cada frase anglosajona se mataba a un siciliano. Il Gattopardo parecía una vendetta contra la Sicilia cínica que Visconti, italiano del norte, supo recrear tan bien. Viendo esta película recordé otra de Visconti, Senso, vista en España con italianos, austríacos y carabinieri mascullando la lengua de Castilla como si fueran nativos. Tal capacidad para hablar otro idioma dejaría a Berlitz con la lengua afuera.

(Guillermo Cabrera Infante. Cine o Sardina. Alfaguara)